INSAURRALDE JUNTO CON CLERICI Y JÉSICA CIRIO SE ROBARON UN PAÍS. HACE 4 AÑOS LA JUSTICIA TIENE TODO FRENADO, Y NO VEO A LOS LILITOS, LOUSTEAU Y LAS MARÍA PAUTA SANTILLÁN INDIGNADOS POR ESA CORRUPCIÓN
@JMilei
El Indio se hizo multimillonario predicando socialismo y anticapitalismo, pero murió sin poner un peso para equipar un hospital, sin dejar una fundación para enfermos de Parkinson ni un peso para los pobres. Capitalista con la suya. Socialista con la de otros.
PAGUEN LO QUE DEBEN YA
Efectivamente, esa es la deuda real que tienen con los chicos con cáncer, Ministro: $9.151.216.131 que la Provincia de Buenos Aires (a través de IOMA) le debe al Hospital Garrahan por prestaciones a niños bonaerenses.
No es una “mentira”. Es la cifra que aparece en la cuenta corriente del Hospital y que el propio Garrahan ha denunciado públicamente. Negarlo no hace desaparecer la deuda ni ayuda a los pacientes, que no pueden perder un solo segundo más en sus tratamientos.
Esa negación que hace el Ministro de Kicillof es especialmente grave viniendo de quien se presenta con bombos y platillos como defensor de la salud pública. Mientras predica día tras día sobre el cuidado de los niños, la educación y los más vulnerables, su gestión acumula una deuda multimillonaria con el hospital que atiende a los chicos con cáncer más complejos del país. Es una inmoralidad absoluta: predicar solidaridad con los débiles mientras se les retienen los recursos que salvarían sus vidas.
Ese monto representa recursos que podrían destinarse directamente a la atención de niños con cáncer (el Garrahan atiende más del 40-50% de los casos pediátricos oncológicos del país, más de 500 nuevos casos por año, con sobrevida cercana al 80% gracias a tratamientos de alta complejidad).
Con esos $9.151 millones se podría:
- Cubrir las prótesis pendientes para los 814 niños que están esperando desde 2022 (muchos con cáncer o patologías oncológicas que requieren cirugía reconstructiva). Algunas cirugías ya se reprogramaron o se hicieron con insumos pagados por el propio Garrahan. La demora afecta directamente su movilidad, calidad de vida y continuidad de tratamiento.
- Financiar miles de sesiones de quimioterapia, radioterapia de precisión (con el nuevo acelerador lineal de última generación único en América Latina que Nación incorporó al Garrahan), inmunoterapias y medicamentos de alto costo que se usan en el CAIPHO (Centro de Atención Integral del Paciente Hemato-Oncológico).
- Adquirir equipamiento clave como el que el Ministerio de Salud de la Nación ha estado impulsando: microscopios quirúrgicos de precisión (uno solo cuesta más de $450 millones), camas de última generación, insumos para trasplantes de médula y terapias dirigidas.
- Garantizar el apoyo integral a las familias: alojamiento, traslados, nutrición y cuidados paliativos para los chicos que viajan de todo el país al único centro de referencia pediátrica de alta complejidad.
El Gobierno Nacional sigue garantizando la atención, los medicamentos y el funcionamiento del Garrahan a pesar de las deudas provinciales acumuladas (que para SAMIC + Garrahan superan los $630 mil millones). Lo que corresponde es que cada jurisdicción cumpla con sus compromisos.
Los chicos con cáncer no pueden esperar, Ministro. Paguen la deuda y prioricen la salud pediátrica por encima de la política y la agenda ideológica inútil que predican. Porque retener fondos que salvan vidas mientras se habla de “derechos” es una contradicción moral que no se puede ocultar detrás de discursos.