La cuestión de si las transferencias de dinero para atender la pobreza infantil deben o no condicionarse al cumplimiento de ciertos requisitos (asistencia a clase, controles médicos, gasto en determinados bienes y no en otros, etc.) está generando amplios debates.
Para que la discusión tenga sentido es necesario evitar las falacias. Ayer, una importante figura del gobierno defendía la incondicionalidad de las transferencias con el argumento de que a un amigo suyo que compró un auto eléctrico de alta gama, con los beneficios tributarios correspondientes, el Estado no le pregunta en qué gasta el dinero que se ahorró gracias a dichos beneficios. El error es evidente. El Estado no otorga exoneraciones tributarias a quienes compran autos eléctricos para que con el dinero así ahorrado hagan tales o cuales cosas, sino para que compren autos eléctricos en lugar de autos que utilicen combustibles derivados del petróleo, por todo lo que ello implica desde el punto de vista energético, ambiental, etc. La finalidad por la que se otorga el beneficio se logra con la sola adquisición del auto eléctrico, y es absolutamente irrelevante lo que el comprador haga luego con el dinero que deja de pagarle al Estado.
En cambio, no es irrelevante la cuestión de si una partida otorgada para mejorar la situación de los niños que viven en hogares pobres, se usa o no para lograr ese fin. Podrá discutirse cuáles sean los controles adecuados, pero no que debe haber controles. Una política pública, financiada con dineros públicos -es decir, con dinero extraído a los contribuyentes, en este caso en nombre de la solidaridad social-, debe verificar que los medios que emplea se dediquen al logro de los fines que pretende alcanzar.
Pedro, vos le votaste el Presupuesto Nacional al Frente Amplio por amor al arte. También votaron un endeudamiento de 100 millones de dólares a la Intendencia de Canelones, de los cuales la mitad es para saneamiento de Atlántida, una ciudad de 10.000 personas.
Nosotros votamos para que los vecinos de Carrasco, que hace décadas pagan tributos altísimos, finalmente tengan saneamiento. Y votamos que tengan veredas las madres de los barrios más humildes que no pueden salir con cochecitos los días de lluvia porque se les inunda la cuadra. Y que se arregle el caño emisor en Punta Carretas para que los montevideanos no se bañen entre la caca.
Se han enviado proyectos en los últimos años. Muchos naufragaron. Sin embargo, la coalición no sube electoralmente, y, mientras tanto, los montevideanos siguen nadando entre la mierda, sin saneamiento, con calles rotas y sin veredas.
Alguien tiene que ser serio en este partido. No se puede hacer política con minúscula para Twitter todo el tiempo.
BUQUET SOBRE ORSI Y LA CAMIONETA: “DILAPIDÓ LO ÚLTIMO QUE LE QUEDABA DE CAPITAL POLÍTICO”
El politólogo Daniel Buquet criticó el manejo del gobierno ante la polémica por la camioneta de Yamandú Orsi y afirmó que espera una caída significativa en la aprobación del presidente.
Quién es Daniel Buquet
Es politólogo y académico. En una entrevista en el programa Lado B de TV Ciudad, cuestionó la respuesta pública del Poder Ejecutivo ante la polémica por la compra de la Hyundai Santa Fe de Orsi.
Buquet consideró que el episodio puede afectar uno de los principales atributos políticos del presidente: su imagen de dirigente cercano, honesto y sincero. A su entender, el manejo del caso expuso una falta de profesionalismo en la cúspide del gobierno.
Contexto
Orsi difundió un video para explicar la compra del vehículo. Sin embargo, la participación en el negocio de una Renault Stepway donada por Car One se conoció después a través del semanario Búsqueda.
El politólogo sostuvo que no se puede salir a aclarar una polémica sin incluir información relevante que aparece en un medio de comunicación una hora más tarde.
Testimonios
“Esto señala que hay mucho amateurismo en la cúspide del gobierno”, afirmó Buquet. También dijo que la aclaración oficial buscó remarcar la honestidad del mandatario, pero que “no estaba toda la verdad y eso lo lesiona”.
Sobre el impacto político, agregó: “Yo creo que terminó de dilapidar lo último que le quedaba de capital político”.
Cómo sigue
Buquet afirmó que espera que la próxima encuesta de aprobación presidencial muestre una caída significativa. También vinculó el desgaste de Orsi con un liderazgo débil, resultados magros del gobierno y cuestionamientos desde sus propias filas.
(+) en Montevideo Portal: https://t.co/l02dRJLrYC
Desde la Coordinadora Nacional de la Juventud del Partido Colorado convocamos a una nueva Marcha del Silencio, porque creemos que hay temas que un país no puede simplemente dejar pasar con el tiempo.
Siguen repitiendo que los desaparecidos en realidad están vivos en europa pero nunca aparece ninguno en europa y siempre aparecen enterrados en un cuartel con las manos atadas y un tiro en la nuca
“es un tema que genera división en la sociedad” sí, de un lado los que buscamos a los detenidos desaparecidos y del otro lado los defensores de los torturadores y genocidas, sí, generan división los derechos humanos.
Ayer, la hinchada de Club Atlético Peñarol, junto a Hinchada con Memoria, Los Aromos, Barra Ámsterdam y La Tarda, y Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, representados por Elena Zaffaroni y otros integrantes, realizaron la entrega de las camisetas con los nombres de sus familiares al capitán Maxi Olivera, Lucas Hernández y Washington Aguerre.
La iniciativa tiene como objetivo que mañana, previo al partido, el plantel pueda salir al campo de juego portando las camisetas, como ya viene ocurriendo desde hace tres años junto a la hinchada de Peñarol, visibilizando la lucha por verdad, memoria, justicia y el nunca más al terrorismo de Estado.
Sabemos que esta es una causa profundamente humanitaria. Una lucha por los derechos humanos, sin banderas ni colores políticos, que busca mantener viva la memoria y el compromiso colectivo con la verdad y la justicia.
Barra Amsterdam
Hinchada con Memoria
Una niña de 11 años se encuentra desaparecida desde la mañana de este domingo. fue vista por última vez, tomándose un ómnibus de la línea “G” con destino a Montevideo Shopping
En el acto del PIT-CNT de ayer habló entre otros la Sra. Nathalie Barbé, quien se refirió al plebiscito del 2024 en términos que no deben pasarse por alto. No piensa lo mismo La Diaria, que no los menciona en su crónica del acto, ni el propio PIT-CNT, que tampoco los incluye en el extracto de los discursos que puede leerse en su página web.
Lo que dijo Barbé (su discurso completo sí está en YouTube) fue que en ese plebiscito sobre la propuesta del PIT-CNT para la reforma de la seguridad social, "de un lado quedó la clase trabajadora y sus intereses y del otro lado quedó el gran capital, las clases dominantes y sus mercenarios". Agregó que "no se llegó a las firmas" (evidente lapsus, atribuible quizás al apasionamiento de la oradora) porque quienes se opusieron a la reforma "jugaron sucio", usando argumentos falsos. Remató con la conclusión de que "Acá nadie laudó nada" y ratificó que la lucha continuará en pos de los mismos objetivos de la iniciativa que la ciudadanía rechazó en las urnas.
Para la Sra. Barbé, pues, el plebiscito enfrentó a los buenos contra los malos. El que la mayoría haya respaldado a los malos solo es atribuible a que "jugaron sucio"; la gente se dejó engañar por el gran capital y los mercenarios a su servicio, desoyendo los sabios consejos de los presididos por Marcelo Abdala. La misma gente eligió presidente a Yamandú Orsi, pero evidentemente la oradora no cree que sea contradictorio considerar espurio un pronunciamiento popular y legítimo el otro, pese a que ambos emanaron del mismo proceso electoral.
La conclusión de la Sra. Barbé es contundente: "acá nadie laudó nada". O sea: el plebiscito no valió. Estamos como antes de su celebración. Consecuentemente, ratificó como objetivos de la lucha sindical los mismos elementos de la propuesta que la ciudadanía rechazó.
A todo esto yo lo llamo deslealtad institucional. Es invocar y usar las instituciones de la democracia cuando me sirve hacerlo, pero negarles legitimidad cuando su funcionamiento arroja resultados que no me convienen. Si yo gano, vale; si yo pierdo, no vale.
Los que así piensan no son demócratas; usan a la democracia, que no es lo mismo.