todavía me cuesta asimilar que estoy viviendo en una ciudad que es sede mundialista mientras hago investigación en uno de los institutos más importantes del país
Psiquiatría fue esa aventura pasional, pero no por ello menos comprometida; me desarmó lentamente y cuando menos lo esperaba, me perdí dulcemente en ella, sabiendo que la magia residía en lo efímero de nuestra intensa conexión y en una fecha de caducidad injusta pero necesaria
amo tanto lo que estudio que no es ninguna molestia que interrumpan mis 23 minutotes de sueño en una cama de dudosa calidad higiénica solo pq 1 nena tiene vómito 🥰