No tengo ganas ni de trabajar, ni de hacer ejercicio, ni de no comer, ni de comer sano, ni de responder mensajes, ni de fingir demencia, ni de estar feliz, ni de hablar, ni de mejorar, ni de nada
La mejor decisión que he tomado fue elegir hacer silencio y hacerme a un lado. No tengo nada que probar. No estoy aquí para convencer a nadie de que soy buena persona. No voy a arreglar lo que no rompí, y no voy a luchar para que nadie reconozca mi valor.
Aprendes a conocer a una persona por cómo responde después de lastimarte. Algunos dicen lo siento. Otros cambian para mejorar. Y otros cambiarán toda la historia en su cabeza solo para esquivar la culpa. Proteger su ego es más fácil que convertirse en una mejor persona.