Atesoro con mucho amor el día que salimos campeones del mundo. Lo único que tengo de esa semana es una sensación interminable de felicidad. Agradezco ser así y no un resentido de mierda como el resto del mundo.
Siempre quedará en mi corazón aquel diciembre de 2022.
Hay que repetir esto aunque sea obvio. Ningún otro subcampeón se quedó en el campo de juego al momento de la entrega de la copa. Argentina no tenía que quedarse. Lo hizo por su gente.
El tiempo va a poner el Mundial de Messi en el lugar que se merece. La historia siempre acomoda todo. A los 39 años, hace tres temporadas está semi-retirado, y buscando la épica en cada ronda de eliminación. No necesitaba nada y lo hizo porque ama el fútbol.
Nos va a llevar un tiempo, porque perder una final duele, y al dolor hay que darle su lugar. Pero un día nos vamos a despertar y nos vamos a acordar, sobre todo, de las cosas increíbles que hizo Messi en su atardecer, y de lo que sufrimos con Cabo Verde, y de cómo resucitamos en 12 minutos en octavos, y de los goles de Julián y Lautaro contra Suiza, y de cómo se lo dimos vuelta a los ingleses en la semifinal. Y vamos a darnos cuenta de que hicimos un Mundial increíble, y todo mientras teníamos que bancarnos a un montón de imbéciles que hablaron hasta por los codos, imbéciles que no tienen ni idea de fútbol ni de nuestro modo de ser y de actuar, tejiendo teorías conspirativas que nos indignan, pero en el fondo deberían causarnos gracia.
Los más grandes ya lo vivimos en Italia 90: hay Mundiales que no te dejan una estrella más en el pecho, pero alimentan tu Historia.
Así que gracias, Selección Argentina. Un abrazo grande y gracias por todo.
Jamás en mi vida vi una campaña así. Alevoso, programado, sin fundamentos.
Sistemáticamente durante un mes entero, a un país del Cono Sur y que durante toda su historia se caracterizó por sus políticas migratorias flexibles y calidez de su gente.
¿La razón? No se, pero hay que empezar a replantearse cosas a nivel de política internacional. Esto va más allá del fútbol, el cual es un vehículo de expresión dada su masividad. Lastimosamente, no hay político que esté a la altura de hacerlo. Y buena parte es culpa nuestra.
Le reprochan a los jugadores argentinos haberle dado la espalda a la coronación de los campeones del mundo. Maleducados y malos perdedores es lo menos que dicen en la prensa europa y también la estadounidense, parte de la narrativa instalada en el último tiempo, la que ahora los lleva casi a hablar de civilización o barbarie.
Este video lo tomé yo desde la tribuna de prensa. Se los regalo. Lo que vi fue a un grupo de jugadores heridos, con Lionel Messi al frente, de cara a sus hinchas. La coronación, que es hermosa para los campeones (España es un gran y justo campeón) y será inolvidable para Rodri y los suyos y para los hinchas, es una gran puesta televisiva. Ocurre en una porción del campo, de espaldas a más de la mitad del estadio. Y diría que es hasta lógico que así sea (luego, para eso, tenemos la vuelta olímpica). Nadie sabe qué hicieron los franceses en Qatar. Tampoco Argentina reclamó nada. No se reclama pleitesía a los perdedores porque ya bastante tienen con ser perdedores.
El fútbol en la Argentina es de los jugadores y su gente, mucho más que de los protocolos y la televisión, que también existen, por supuesto. Los jugadores argentinos fueron a ponerse de frente a su hinchada. El fútbol en Argentina es más colectivo de lo que creen conocer los cronistas del New York Times o los intelectuales europeos que se asoman a este deporte cada cuatro años.
Hablan de Argentina como individualidad -en contraposición al equipo España- porque no deben haber visto jugar un partido de esta selección en los últimos años. Sólo el que vio lo que armó Lionel Scaloni con Argentina sabe que hizo lo contrario a la idea de que solo sea Messi. Potenció a un equipo, a sus jugadores, a futbolista que podían ser comunes y que se convirtieron en estrellas. Scaloni formó futbolistas de selección. Argentina fue un equipo. No mostró lo mejor en este Mundial y, sin embargo, llegó a la final.
Esos jugadores argentinos tenían la medalla del segundo puesto colgada. Faltarle el respeto a España era sacársela. No me interesa defender todo, no me gustó nada ver a Paredes pelearse en la mitad de la cancha. Somos muchas veces también insoportables y cancheros. Pero, ¿leyeron algún escándalo por el sopapo que Bellingham le pegó al Colo Barco? Ahí estaban entretenidos porque los jugadores mostraron una bandera que reivindica a las Islas Malvinas. Porque cuando ganábamos también éramos los malos.
Somos diversos. Hay de todo. Nosotros también somos Scaloni yendo a calmar a todos. También somos Messi levándonos en la tristeza para abrazar a Yamal. No nos van a hacer creer lo que ustedes quieren creerse. Yo también, como esos jugadores, me hubiera ido a abrazar con los míos, y no estar escribiendo esto en un departamento de Nueva York.
El otro día leía a los analistas españoles, esos que ustedes aman, hablar del corazón argentino. Sí, sí, mucho corazón, pero los metimos abajo de su arco. Tiros en los palos, figura el arquero. Ganamos con huevos y con fútbol. Nunca te dicen eso.
El desprecio de Europa a Sudamérica es evidente. Tenemos suerte, somos tramposos y violentos. Nunca destacan nuestro juego, incluso un país que hace cinco años gana todo lo que le ponen por delante. Me da asco. Es una cuestión que va más allá del fútbol, pero el fútbol la expone.
Los haters te van a mirar fijo y decir, sin titubear, que Argentina hace un juego sucio y violento. Ya no les queda nada. No hay argumento para nada, solo odio.
El último partido de Messi en un Mundial será una final del mundo contra un adolescente que bañó en una palangana hace 18 años. Te tenés que reír fuertísimo del destino.
De los 6 sudamericanos que entraron al Mundial, 4 están en octavos (67%) y solo 2 eliminados (33%).
De los 16 europeos, hay 7 en octavos (44%) y 9 eliminados (56%).
OPINIÓN IMPOPULAR
El inglés sabe de fútbol, va a la cancha, tiene cultura futbolera (canciones, rituales), putea cuando su equipo juega mal, admira a los grandes futbolistas más allá de su nacionalidad (de hecho, varios del equipo del 86 aman a Maradona y, los de esta era como Gordon, reconocen a Messi como el mejor de todos los tiempos) y, sobre todo, no se creen más de lo que son. Nos separa una guerra terrible, sí, pero en lo que a la pelotita se refiere, los respeto y prefiero toda la vida antes que hinchas de países que inventan estrellas, que gritan "ole" a los dos minutos de partido o que quieren ponerse a tu altura por algún triunfo aislado o algún título solitario y lejano
❌🔵👎 ÁLVAREZ RENUNCIÓ EN SAN LORENZO Y LOS HINCHAS CLAMAN POR INSUA❗️
👉 Rubén Darío, quien le dió grandes alegrías al pueblo azulgrana, es CANDIDATO nato.
🔥 Álvarez se fue por escasez de refuerzos y complicaciones con algunos jugadores que no podían apartar del plantel.
Tecnico LA BU RA DOR, y pensar que aca varios creen que tienen que volver los tecnicos vagos como Ayude, Insua, Montero, Troglio, etc. Tenemos un tecnico con proyecto a largo plazo cosa que no pasaba hace años, cuidemoslo y no dejemos que las focas resultadistas lo arruinen.
Quizá maneja un poquito de información este soberbio que no pega una. Tiran 100 y pegan alguna de casualidad, entonces se mandan a hacer estas forradas. Quisieron sembrar temor. DAN ASCO
En el 2022 lo avise y advertí 4 meses antes .
Hoy me pregunto (quizá manejo un poquito más de información)
¿Hay elecciones?
Estén atentos a los movimientos en la justicia que se vienen .
@Cuervo__77_ Son unos cagones que deberían buscarse otro club. Que se hagan de Barracas, un equipo a la altura de Insua, donde puede ser cagon sin meter excusas. No entiendo como surge Insua cada un tiempo, un muerto como DT.
El insuismo es lo peor que le pasó al club, una manga de cagones legitimados por el discurso de un cagon. Tienen que aprender la historia de SL, un club gigante. Que armen Insua FC y vayan a tocarle la cabellera.
@77azulgrana_ El análisis del insuismo prudentemente optimista es que había que salir a empatar de local contra un equipo que no conocemos ni un jugador. Ayer San Lorenzo lo jugó como equipo grande, lo pierde porque tiene jugadores boludos y/o cagones o que están rotos de la cabeza.