Ay Presidente, ni los antioqueños ni la Colombia trabajadora le va a hacer el juego a ese discurso de odio que usted quiere imponer contra Antioquia.
Lo que usted llama con desprecio élite antioqueña fue construida también por empresarios como Vicente Uribe Rendón, Alejandro Ángel, Santiago Mejía, Carlos E Restrepo, José Gutiérrez Gómez, Nicanor Restrepo, y los que los sucedieron de manera más reciente, por mencionar tan sólo algunos de ellos, y le han aportado empleo, solidaridad y un modelo de progreso público-privado del que nos enorgullecemos.
Violencia hubo en todo el país. ¿De repente se le olvidó el papel de Carranza en la creación de los paramilitares? ¿De repente se le olvidó dónde se concentraron las condenas de la parapolítica según la Corte Suprema? Por supuesto, le resulta a usted más rentable atacar a Antioquia.
No se le olvide que se firmó un proceso de paz con la guerrilla y se llevó a cabo un proceso de dejación de armas con los paramilitares.
Ya presidente, deje que Colombia viva en paz.
Todavía me parece increíble que una porquería como ésta sea opción presidencial en nuestro país.
¡¡¡Por el amor de Dios, es que no existe una justificación válida!!!