Hoy recordamos a San Cayetano, patrono del pan y del trabajo, el santo de la Providencia
Cada 7 de agosto, la Iglesia Católica celebra a San Cayetano de Thiene, presbítero italiano, fundador de la Orden de los Clérigos Regulares (teatinos) y reconocido como el patrono del pan y del trabajo. Su vida estuvo marcada por una profunda confianza en la Providencia de Dios y un incansable servicio a los más necesitados.
Nacido en Vicenza, Italia, en 1480, San Cayetano estudió Derecho Civil y Canónico antes de desempeñarse al servicio del Papa Julio II. Sin embargo, renunció a los honores de la vida cortesana para responder al llamado de Dios y ordenarse sacerdote. Convencido de que la fe debía traducirse en obras de caridad, afirmaba: «En el oratorio rendimos a Dios el homenaje de la adoración; en el hospital lo encontramos personalmente».
Su amor por los pobres y los enfermos lo llevó a fundar hospitales y obras de asistencia en distintas ciudades italianas. En 1524 creó la Orden de los Teatinos, dedicada a la renovación espiritual del clero, la predicación del Evangelio y la atención de los más vulnerables, en un momento en que la Iglesia atravesaba importantes desafíos.
San Cayetano también impulsó iniciativas concretas para aliviar la pobreza. Junto al beato Juan Marinoni promovió los Montes de Piedad, instituciones que ofrecían ayuda económica a las personas más necesitadas y combatían la usura, convirtiéndose en un modelo de solidaridad y justicia social.
Su legado sigue vivo, especialmente en América Latina. En Argentina, miles de fieles peregrinan cada año al santuario de San Cayetano, en el barrio de Liniers, para pedir su intercesión y rogar que nunca falten el pan en la mesa ni el trabajo digno para las familias.
En su memoria, pidamos al Señor, por intercesión de San Cayetano, la gracia de confiar siempre en la Providencia divina, trabajar con honestidad y compartir generosamente con quienes más lo necesitan.
Unidos en oración por Venezuela. "La generosa gratitud de Dios Padre tiene en cuenta hasta el más pequeño gesto de amor y de servicio prestado a nuestros hermanos. Los voluntarios... Se hace por amor, simplemente por servicio. La gratitud, el reconocimiento, es en primer lugar una señal de buenos modales, pero también es una característica distintiva del cristiano. Es un simple pero genuino signo del reino de Dios, que es el reino del amor gratuito y generoso." Papa Francisco, ángelus, 28 de junio de 2020.
Ilustración de @RichEscalona
Evangelio según san Mateo (10,37-42):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí.
El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará. El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo.
El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa».
Palabra del Señor.
Todos unidos en oración por nuestros hermanos de Venezuela. 🙏🏻🇻🇪
La Conferencia Episcopal de Venezuela ha convocado a los creyentes a unirse en una Jornada Nacional de Oración, el domingo 28 de junio, por las víctimas, los heridos, las familias y las comunidades afectadas por los terremotos. También ha exhortado a las diócesis, parroquias y comunidades cristianas a “animar y organizar” iniciativas similares.
Con esta jornada, los obispos quieren que “todos puedan participar con la confianza puesta en Dios, para que la oración compartida sea el bálsamo que mitigue las angustias y encienda la esperanza de cada hermano y hermana que sufre”.
“No están solos, hay un pueblo y una Iglesia que camina a su lado”, aseguran. “La fe cristiana se hace viva a través de las obras”, añaden los obispos, invitando a todos a sumarse y apoyar a las jornadas de donación organizadas por Cáritas Venezuela.
Además, la CEV ha puesto a disposición su sede en Montalbán y todos los templos parroquiales que hayan quedado en buen estado como centros de acopio oficiales de la Iglesia.
“Solicitamos la generosa colaboración de la ciudadanía con agua potable, alimentos no perecederos, medicamentos y ropa en buen estado para atender de inmediato a los damnificados”, pide el episcopado.
Más información:
👉 https://t.co/GjoTXvj5ce
En estos momentos de dolor y desconcierto, nos unimos en oración por Venezuela. Que Dios sostenga a su pueblo en la esperanza y haga llegar pronto toda la ayuda necesaria. Oramos especialmente por los heridos, los damnificados, quienes han partido al encuentro con el Señor y todos los que trabajan sin descanso en las labores de rescate.
"Oración por Venezuela"
Jesucristo, Señor Nuestro,
acudimos a ti en esta hora de tantas necesidades
en nuestra patria.
Nos sentimos inquietos y esperanzados,
y pedimos la fortaleza como don precioso de tu Espíritu.
Anhelamos ser un pueblo identificado con el respeto a la dignidad humana,
la libertad, la justicia y el compromiso por el bien común.
Como hijos de Dios,
danos la capacidad de construir la convivencia fraterna,
amando a todos sin excluir a nadie,
solidarizándonos con los pobres
y trabajando por la reconciliación y la paz.
Concédenos la sabiduría del diálogo y el encuentro,
para que juntos construyamos la civilización del amor
a través de una real participación y la solidaridad fraterna.
Tú nos convocas como nación y te decimos:
Aquí estamos Señor, junto a nuestra Madre,
María de Coromoto, para seguir
el camino emprendido y testimoniar la fe de un pueblo
que se une a una nueva esperanza.
Por eso todos juntos decimos: ¡Venezuela!
¡Vive y camina con Jesucristo, Señor de la historia!
Amén