El de la foto de arriba tiene 26 años y cuatro hijos más que el de la foto de abajo. Desde el 2000 hasta hoy vivió en 8 países distintos. Ya tiene cana y no puede jugar más al fútbol. Cambió todo...
Pero la pasión está INTACTA.
El fútbol es lo más grande que existe.
Este gol, mas allá del resultado, me lo voy a acordar toda la vida. Pocas veces sentí una sensación parecida.
Gracias por todo lo que hiciste por Boca. La gente te va a extrañar y estar agradecida toda la vida.
Miguel Angel Russo, uno de los nuestros.