Lo cuidé, lo amé, le fui leal, no era interesada, nunca me importó si tenía dinero o no, le demostré una y mil veces que quería que fuera él, le dí cada parte de mí, lo acompañé en muchas cosas y me ponía feliz al verlo feliz a él consiguiendo lo que quería, rezaba por su bienestar siempre quise que estuviera bien. Supongo que a veces dar mucho también es malo...
Cuando la botarga de Dr. Simi te saluda en la calle, la saludas de regreso. No importa si tienes ganas o no, es un deber ciudadano, como pagar impuestos.