Por fin entendí que todo lo que un día desbarató mi mundo soñado en realidad me estaba preparando para lo que pedía e incluso lo que no sabía que deseaba
1:35am.
Un año y 6 meses después, aunque hubo pérdidas no todo era tan malo y el mundo no se te derrumbó como pensabas… pudiste salir adelante, reencontrar, volverte a amar y conseguir tranquilidad. Papá Dios diría: “Lo estás haciendo bien de mi mano mi niña”