cuando Dostoievski escribió "Quiero hablar de todo con al menos una persona, como hablo conmigo mismo" describió todo lo que el ser humano anhela de una conexión en una sola frase
Un acto muy íntimo (para mí) es el de admitir que eres ignorante en un tema que apasiona al otro. Aprender a preguntar para que se demore en una explicación o solo te enseñe ese ápice de su mundo, es una muestra de cariño impresionante.