Lo dije en enero. Me llamaron sesgado. Hoy Delcy me da la razón.
Por Eduardo Miguel Álvarez Estévez | 19 de julio de 2026
El 3 de enero de 2026 escribí algo que me costó críticas. Dije que en Venezuela hubo traición. Dije que Maduro no cayó solo por la fuerza bruta del imperio, sino porque los grandes de la Revolución Bolivariana lo entregaron. Me llamaron sesgado. Me dijeron que era una acusación grave, que no tenía pruebas, que la unidad era lo primero.
Guardé silencio un tiempo. No porque dudara. Sino porque la historia necesitaba hablar. Y hoy, después de ver la entrevista de Delcy Rodríguez con el periodista español Javier Negre, corresponsal de ABC, ya no necesito más pruebas. La historia habló por mí.
La entrevista que lo confirma todo
Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, se sentó frente a un medio internacional y destapó su alma. O lo que queda de ella. Y lo que vi no fue a una líder defendiendo a su país. Vi a una administradora de la derrota, a una gestora de la rendición, a una mujer que ha hecho de la traición un arte sutil.
Sobre Maduro y Cilia: la lealtad que no existe
Delcy dice que defiende la inocencia de Nicolás Maduro. Pero gobierna por mandato del mismo país que lo secuestró. Esa contradicción no es torpeza. Es cálculo. Quiere legitimarse ante la comunidad internacional aceptando el hecho consumado de la intervención, pero sin asumir la responsabilidad política de ese hecho. Mantiene un discurso de lealtad hacia Maduro para no perder el apoyo interno que aún le queda, mientras ejecuta la agenda de Washington.
Y sobre Cilia Flores, silencio absoluto. Ni una palabra. La primera combatiente, la esposa del presidente legítimo, está encarcelada y Delcy no le dedica ni un minuto. ¿Por qué? Porque Cilia es una piedra en el zapato de la nueva relación con Estados Unidos. Porque mencionarla sería recordar que hay presos políticos que no entran en el cálculo económico. Porque la nueva Venezuela no tiene espacio para los incómodos.
Sobre Estados Unidos: el agresor convertido en socio
Delcy habló de acuerdos comerciales. De cooperación en seguridad. De lucha contra el crimen organizado. Todo con el país que invadió Venezuela. Con el país que secuestró al presidente legítimo. Con el país que tiene a Cilia Flores en una celda.
No hubo una sola palabra de condena. No hubo una sola mención a la violación de la soberanía. La invasión militar, en su boca, se convirtió en un "cambio de administración negociado". La captura de un jefe de Estado por la fuerza se transformó en una "oportunidad de negocio".
Eso no es diplomacia. Eso es colaboracionismo. Es blanquear la intervención militar a cambio de reactivar la economía. Es ponerle precio a la dignidad. Y Delcy ya puso el suyo.
Sobre los caídos: el silencio que grita
Treinta y dos cubanos murieron en Venezuela defendiendo la Revolución Bolivariana. No son una estadística. Son nombres, son familias, son madres que aún lloran, son hijos que crecieron sin padres. Son médicos, asesores, militares que dejaron su tierra para cumplir una misión solidaria y encontraron la muerte en suelo venezolano.
Y Delcy, en su primera gran entrevista internacional, no les dedicó ni una palabra. Ni un homenaje. Ni un recuerdo. Ni un "no los olvidamos".
Ese silencio es elocuente. Para el nuevo gobierno, los caídos son un lastre. Un recuerdo incómodo que debe ser olvidado para facilitar el acercamiento con Washington. La memoria de los que creyeron en la Revolución Bolivariana ha sido liquidada en favor de los intereses económicos del nuevo régimen.
Y sobre Cuba, lo mismo. Una mención ambigua, retórica, sin compromiso real. Un deseo vago de "buenas relaciones" que no va a mover un dedo por la isla. La solidaridad con Cuba ha pasado a ser un enunciado vacío, una frase de cortesía, mientras las sanciones de Estados Unidos contra nosotros se recrudecen y Delcy aplaude los acuerdos con Washington.
La traición ya no es hipótesis ...
Depriving Cuba of fuel imports is a crime. So is threatening European & Canadian companies for legally doing business in Cuba, & intimidating shipping companies for legaly transporting supplies. US threats of military agression are also a crime. Collective punishment certaily is.
AIPAC is a right wing, pro-insurrectionist, anti-democracy, pro-war crimes special interest group. Most voters know that and hopefully the establishment is figuring out that they can't ignore the voters.
Ben Rhodes helped Obama arm “Israel” to the teeth. Who ignorant enough to be fooled by this war criminal? And like most of these Democratic Party frauds he couldn’t help but continue to praise the genocidal monster Joe Biden during the Holocaust in Gaza. Shameless scum
Maduro is not a dictator you slime. The USA is a genocidal dictatorship. Democrat politicians always spread the same key lies as Republicans. Democrats lay the foundation for all Republican crimes -like bombing Caracas & kidnapping Maduro - that they pretend to oppose.
Meet Yahav Lichner. @YahavLich. He's Israeli. He is the Director of the Washington DC Office @UNICEF, United Nations Children’s Fund.
He spies on the United Nations on behalf of Apartheid Israel, forward confidential UN reports to Apartheid Israel diplomats.
@BorisJohnson I felt the same when Rolf Harris died.💔
Great with a didgeridoo and a wobble board.
Actually, no. He was a paedophile, just as Rod Liddle was a nonce and paedophile sympathiser.
Israel has no sacred right to preserve apartheid, occupation or Jewish supremacy.
Dismantle the Zionist regime. Guarantee return, restitution and equal citizenship. Build one democratic state for all.
No ethnostate. No apartheid.
#OneStateSolution#FreePalestine
So many ordinary people have lost their livelihoods for merely speaking out against this.
Our media ignores these atrocities at best. But they mostly justify it. And of course, Americans, despite their increasingly dire financial situation, are forced to fund it.
But remember, don’t dare criticize Israel as your gas prices continue to skyrocket due to yet another war they wanted. That would be evil and “antisemitic.”