Contraste abismal: rumbo al Mundial 86 México vivía una verdadera fiesta nacional. Había ilusión, banderas en las calles, orgullo y unión después del terremoto del 85. Se vivía como algo histórico y propio. El Mundial se sentía del pueblo.
Ahora el ambiente se siente frío, apagado, totalmente comercial y sin pasión. Más marketing que emoción futbolera. Un mundial sin espíritu y lejano.
@El_Pentatonico@fernandopalomo Jajajaa les corroe que les digan que son un equipo mediocre desde que no tienen en la nomina al arbitraje.
Pobre pendejo das lástima