Ariel no existe. No es blanca. No tiene el pelo rojo. Las sirenas no son reales. La sirenita de Disney no es una idea original. El cuento de Hans Christian Andersen tampoco. Es la adaptación de un mito. Y tu rechazo a la Ariel negra es la expresión de algo real: tu racismo.
La vida es algo parecido a surfear. A veces hay más olas, a veces menos. A veces se hace mejor y otras peor. Pero lo importante de todo esto no es no caerse. Uno se cae y vuelve a coger la tabla. Lo importante es no ahogarse.
llamadme facha o lo que queráis pero no entiendo como hay gente que no se emociona con el himno de españa, literalmente se me cae la lágrima y se me pone la piel de gallina cuando escucho “perdona si esta noche he sio fantastico pero mañana me levanto antipatico”