No, nadie es más que nadie. Ninguna razón hay para creer eso: ni la religión, ni la manera de pensar, ni la plata o las posesiones que se tengan. Todos somos iguales en dignidad, y solo quien lo reconoce puede vivir entregando respeto. #TeRespetoEresImportante
Hay gente descarada a la que le pillas la mentira y le sales a deber. Son capaces de voltearlo todo y hacerte creer que el que falla eres tú, porque además de embusteros, son manipuladores. Hay que aprender a identificarlos y decirles: ¡Chao!
#CaePrimeroUnMentiroso