No soy nadie especial soy sólo un hombre común con pensamientos comunes y he llevado una vida normal No habra ningún monumento y mi nombre quedara en el olvido Pero he triunfado de manera gloriosa he amado a alguien más con todo mi corazón y mi alma y para mí esto es suficiente
Las puertas del sanatorio Finochietto se abren. El guardia se acerca a la persona que supuestamente entró, le abre la cinta y luego le toma los datos. Le explica dónde queda la guardia y hasta incluso ofrece una silla de ruedas. Esto es lo que supuestamente pasó pero nada se ve…