Cuando estás débil, no es el momento de tomar decisiones importantes; antes, céntrate en cuidarte y fortalecerte. No te exijas imposibles! Date el tiempo que necesitas!
La experiencia, maestro implacable, nos enseña a discernir con mayor precisión. Con cada lección aprendida, afinamos nuestro criterio, volviéndonos más selectivos en nuestras elecciones, sean estas relaciones, caminos o decisiones. Es la madurez que nos guía con una prudencia.
Algunas personas no son personas. Son ángeles disfrazados de personas.
Hay personas que aparecen cuando más las necesitas. Personas que son ángeles disfrazados de personas normales. Personas que te cogen de la mano cuando nadie más lo hace.
Hay personas cuyas palabras tienen el poder de curar.
Hay personas que tienen el don de escuchar sin juzgar.
Personas que tienen el don de hacerte sonreír con su presencia y curar tus heridas con sus abrazos.
Son pocos, pero los hay.
Aquí tienes cinco señales para identificarlos. Quién sabe, quizá tú seas uno de ellos.
Compruébalo
1. Persigues la excelencia en todo lo que haces.
"Das siempre lo mejor de ti"
Si eres un ángel sin alas, ese es tu mantra.
Eres detallista y dedicado. Nunca das menos de lo que puedes; siempre das el cien por cien, aunque no estés al cien por cien.
Para ti, la calidad es más importante que la cantidad.
Cuando das consejos, tratas a cada persona de forma individual porque sabes que lo que funciona para uno no funciona para todos.
Y nunca te rindes.
Lo intentas una y otra vez. No está en tu naturaleza dejar a nadie atrás (incluso cuando muchas personas cercanas a ti te han dejado atrás).
2. Ves la luz en la oscuridad.
Has cambiado mucho desde hace una década. Y ahora puedes guiar a los que están en el pozo o en los pozos en los que tú estuviste atrapado.
Sabes lo que es la adicción.
Sabes lo que es perder la esperanza.
Sabes el valor que hace falta para seguir adelante cuando cada átomo de tu cuerpo te pide que te rindas.
Conoces el camino para salir de la oscuridad y las sombras, para salir de los desiertos de la vida, atravesar la noche oscura del alma y, al final, ver el sol.
La experiencia es un grado.
Si eres un ángel sin alas, te has arrastrado a través de la suciedad, la oscuridad y el dolor y has superado situaciones en las que muchos otros están atascados.
Así que ahora puedes liderar porque has sobrevivido a todo eso.
3. No tienes muchos amigos.
Si eres un ángel sin alas, no pierdes mucho tiempo pensando en cosas materiales. No sientes celos ni envidia de los demás. Y te alegras cuando alguien lo hace mejor que tú.
Pero paradójicamente, no tienes muchos amigos por una de estas dos razones.
Uno: Los perdiste en tu despertar espiritual. Pero estás bien con eso. Tuviste que soltar lastre para poder volar.
Dos: El Universo/Dios esconde a sus mejores guerreros para que la exposición pública no pueda dañarlos.
4. Incluso los días que te sientes mal, sonríes.
Si eres un ángel sin alas sabes que tu actitud puede alegrar la vida de alguien que se levantó cansado de luchar.
Por eso pones tu corazón incluso cuando te sientes fatal. Por eso sonríes cuando tienes ganas de llorar. Por eso animas a los demás.
Predicas con el ejemplo. Y contagias tu energía a todos los que tienen la suerte de cruzarse en tu camino.
Y a pesar de las cosas malas por las que has pasado, si eres un ángel sin alas, tienes tanto amor dentro de ti que supera el resentimiento causado por todas las injusticias que soportaste.
Y ahora lo único que quieres es sentirte bien y, si es posible, ayudar a los demás.
5. Tienes sentido común.
Después de muchos errores, cuando eres un ángel sin alas, sabes lo que está mal con una sutileza y claridad que pocos tienen.
Sabes cosas NO TAN EVIDENTES, como que "la adicción es tan sutil a veces, que no te deja ver que eres adicto hasta años después de haber dejado lo que te consumía".
Has perdido tanto que puedes dar lecciones sobre el bello y duro arte de dejar ir.
Y por eso, eres una fuerza milagrosa que transforma la vida de los demás.
Si eres uno de ellos: Gracias.
Si has llegado hasta aquí, ¡Enhorabuena!, la gente no lee hasta el final. Por eso se pierden el esta oportunidad ;-)
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Un abrazo virtual
—Malafama1981
Nunca se callen, todo lo que nos callamos se nos acumula en el cuerpo, se transforma en insomnio, en nudos en la garganta, en nostalgia, en error, en duda, en tristeza. Lo que no decimos no se muere, lo que no decimos nos mata.
todos merecemos a alguien que esté perdidamente enamorado y orgulloso de nosotros, que nos admire y sea la persona más feliz del mundo al tenernos a su lado, nos haga sentir la persona más increíble del mundo, nos ame sin límites y nos permita ser.
La culpa y el arrepentimiento no son fuerzas motivadoras para el cambio ni para la sanación.
Lo que verdaderamente te impulsa a sanar y cambiar es recibir apoyo y empatía, al mismo tiempo que asumes la responsabilidad de tus acciones.
Cuando nos encontramos en un punto de estancamiento en la vida, donde parece que no estamos avanzando ni progresando hacia nuestras metas y aspiraciones, es natural sentir ansiedad y preocupación.
La sensación de estar atrapado en una rutina monótona o en una situación que no nos satisface puede generar incertidumbre sobre el futuro y desencadenar pensamientos negativos sobre nosotros mismos y nuestras capacidades.
@DanielHabif Ser bueno implica actuar de manera compasiva, considerada y ética hacia los demás, mientras que ser uno mismo implica ser fiel a uno mismo, expresar tus verdaderos pensamientos, sentimientos y valores.
@IndirectasRock A medida que maduramos, buscamos simplificar nuestras vidas, centrándonos en lo que realmente importa: el amor, la conexión y el bienestar tanto propio como de quienes nos rodean.
Cuanto más madurás, menos querés estar cerca del drama, el estrés o el conflicto. Solo deseas buena comida en tu mesa, que tu gente esté bien y estar rodeada de buenas personas.
Cuando nos dirigimos a Dios con un corazón humilde y agradecido, demostramos nuestra confianza en Su poder y gracia. Al rendirnos a Su voluntad y confiar en Su guía, abrimos la puerta a Su amor y misericordia.
Dios, en Su infinita bondad, está siempre dispuesto a escucharnos y acogernos con amor incondicional, independientemente de nuestras luchas y resistencias.
Cuando llegamos a los pies de Dios con un corazón afable y agradecido, el sin duda inclina su oído para escucharnos, pero sobre todo extiende sus brazos para abrazarnos. Tu resistencia te lleva a la soberbia, ríndete y mira pacientemente como toda mejora.
si supieran cuanto tiempo, esfuerzo, miedo, ansiedad y lágrimas cuesta volver a reconstruirse, entenderían porque hay que tener cuidado al elegir quien entra en nuestras vidas y quien no; a veces hay personas que no les importa rompernos el alma y dejarnos vacíos por completo.
Cuando puedas reconocer y celebrar cada pequeña victoria que ocurre diariamente y semanalmente, te darás cuenta de que estás progresando hacia tus deseos.
Estás en el camino para hacer realidad lo que anhelas.