El que pierde va preso. No se puede negar que le pone un condimento a la cosa que nos van a empezar a interesar hasta las elecciones de centros de estudiantes.
Mi señoro me dijo me tenés harto con quejarte no te aguanto más si no necesitas algo no me escribas más.
Empecé a mandarme los WhatsApps de quejas a mí misma para descargarme y realmente soy una persona imbancable.
No podés saludar a un tipo con el que te estuviste puteando hasta hace 5 minutos. "Pido, felicitaciones por haber ganado, ahora seguimos: sorete delincuente, ojalá vayas preso y te ahorquen en la celda". Si fuera Milei no llamo ni en pedo. Y si fuera Lula, ni lo atiendo.