Un niño de 9 años fue baleado y abatido por el ejército genocida de Israel, como si fuera el peor criminal, cuando intentaba rescatar a su hermanita, pero aún con heridas, se levanta del suelo y rescata a su pequeña hermanita
Cuanto dolor causa ver esta barbarie
Y más duele tu 🫵 silencio
@lozanoigorrr Nik ere egin nahi dut bixita gidatu hori! Ez du inork horrelako gidarik eskaintzen gure hiriburuetan? Larunbatean Iruñera goazela aprobetxatuz, horrelako bixita baten bila nabil, baina ez dut ezer aurkitzen...
Crazy that this is getting barely any coverage. This year’s European Press Prize was just awarded to an investigative report by the Dutch newspaper De Volkskrant. It is entitled “What the Wounds Tell” and in it the journalists Maud Effting and Willem Feenstra document the cases of 114 children in Gaza under the age of 15 who were struck by a single bullet to the head or chest. Almost all of them died or were left severely disabled. They chose to document only the cases of boys and girls under the age of 15 (though often much younger: aged 3, 4 or 7) because these are children who can be immediately identified as such. “A single bullet in these parts of the body is a clear indication that these children were deliberately targeted“, the two journalists write.
This is the article: https://t.co/YkZrpqBWBQ
@atap1970@a_vasconavarros "si fuese así se hablaría más", qué análisis más meticuloso... Precisamente se dejó de hablar tanto por política (la española)
@SineVinclis@Eduardo70002170@CCivicaCatalana De hecho, los euskaldunes de Iparralde tienen problemas porque en los teclados franceses no viene la ñ, igual que los bretones (Fañch).
@SineVinclis@Eduardo70002170@CCivicaCatalana Rectifico: en Navarra, Iparralde y oeste de Bizkaia no se palataliza (baina, no baña), pero la ñ existe en diminutivos y algunas palabras y se escribe con ñ en euskera (ñaño, andereño, ñimiño). O sea que sí existe la ñ en euskera.
Se cumplen 23 años del saqueo al Museo Nacional de Irak por parte del ejército de EEUU, más de 15.000 piezas arqueológicas fueron saqueadas, además del robo de la mayor biblioteca de estudios cuneiformes del mundo y de antigüedades milenarias.
Los terroristas yankis quemaron la Biblioteca Nacional de Irak, que contenía alrededor de 20 millones de documentos, que tras el saqueo y la quema, perdió el 50% de sus documentos y manuscritos.
Todas las piezas saqueadas del Museo Nacional de Irak por el ejército de EEUU acabaron en mercados negros, en subastas clandestinas, donde pujan capitalistas sin escrúpulos, que adquieren estas piezas para exponerlas en sus colecciones privadas de multimillonarios.
Obviamente este robo no fue aleatorio, el ejército estadounidense, que controlaba el lugar y tenían mapas del edificio, sabía exactamente a dónde dirigirse y en qué áreas se encontraban las piezas arqueológicas y los libros más valiosos, los que más dinero podrían sacar por ellos en futuras subastas.
49 años de impunidad.
Un día 17 de mayo de 1977 Francisco Javier Núñez, profesor de matemáticas de 38 años, fue al juzgado de Bilbao para denunciar la paliza que había recibido dos días por parte de agentes antidisturbios, durante las cargas en una manifestación de la semana pro-amnistia. Francisco Javier había bajado a comprar el periódico con su hija de 3 años cuando fue acorralado por dos agentes que le dieron una brutal paliza fuera y dentro de un portal.
A la salida del juzgado le estaban esperando dos policías fuera de servicio (presuntamente los mismos a los que había denunciado) que le acorralaron y obligaron a subir a una furgoneta. Le dieron otra brutal paliza, le pusieron un embudo en la boca y obligaron, a punta de pistola, a beber una botella de coñac y después una botella entera de aceite de ricino.
Totalmente reventado, con el estómago, el esófago y el hígado destrozados ingresó en el hospital donde estuvo luchando por su vida durante 13 largos días hasta que acabó muriendo tras una larga agonía.
Miedo, amenazas, mentiras y silencio hicieron que el crimen quedase impune y en el olvido, una víctima mas de la impunidad fascista y parapolicial de la ‘modélica’ transición.
Finalmente, el año 2012, después de 35 años de lucha incansable por la memoria, especialmente de su hija Inés, el Gobierno Vasco reconoció a Francisco Javier Núñez como víctima de la violencia policial. Sus verdugos continúan libres e impunes.