Recibí una carta una que fue escrita por mi "yo" del futuro, la cual dice así:
"Querido yo del pasado, lamento haberte usado de esta manera, has hecho todo bien, pero en realidad, lo que hiciste fue ayudarme a poner en marcha mi propio futuro. Uno que tenía que suceder...
"No estoy aislado del mundo, estoy comprometido con la creación de uno en dónde valga la pena vivir, uno que responda a mis necesidades y elimine lo superfluo"
Yo pienso, que las penas son toros bravos, toros negros qué embisten directo al alma y hay que lidiarlos, suave, quedito. Y hay que matarlos duro y continuo. Duro... Y con calma.