Por si me leyese alguna afectada del incendio de campanar: si prefieres estar en una casa que en un hotel, tengo una habitación libre que estaré encantada de compartir temporal y gratuitamente mientras encuentres una solución, así como ropa talla S.
Tengo 28 años, dos carreras, dos masters, he tenido que volver a vivir con mis padres porque, sin mi pareja, no puedo permitirme ni siquiera vivir sola. A mi edad, mis padres ya tenían un piso pagado, un coche, y a mí. No me toquéis los cojones.