Acabe mi primer libro del año.
Almendra, aunque sea un libro, me pareció más bien una historia corta de 2 amigos apoyándose y haciéndose compañía basándose en una amistad sincera en la que se apoyaban incondicionalmente 💕
sinceramente, odio que hayamos normalizado la idea de que todas las opiniones son válidas. Creo que deberíamos volver a decirle a la gente que está mal informada y es ignorante.
yo creo que la forma de amor más pura que hay, es simplemente querer que alguien aprecie la vida contigo
"prueba esto" "mira aquello" "escucha esta canción" una y otra y otra vez… hasta que no puedas imaginarte percibiendo la vida sin esa persona.
¿Sabías que en los años 30 la harina se elegía por su estampado y no por su calidad?
Esta es la historia de una de las estrategias de marketing más humanas, empáticas y brillantes de la historia. 👇
Durante la Gran Depresión en EE.UU 🇺🇸 la pobreza extrema obligó a las familias rurales a agudizar el ingenio. Las madres, al no tener dinero para comprar tela, comenzaron a desarmar los sacos de algodón donde venía la harina, el azúcar y el alimento para animales para coser sábanas, pañales y ropa para sus hijos. Al principio, vestir con estos sacos conllevaba una carga social dura. Los niños iban al colegio mostrando los logos de las marcas de comida impresos en sus espaldas. Era el reflejo visible de la miseria que asolaba al país. Al notar esta situación, las empresas harineras (especialmente los molinos de Kansas) tomaron una decisión histórica. En lugar de ignorarlo o prohibirlo, decidieron transformar sus envases. Sustituyeron el algodón tosco y blanco por telas de alta calidad estampadas con hermosos motivos florales, geométricos e infantiles. Para devolverle la dignidad a las familias, inventaron una tinta secreta a base de aceites vegetales para imprimir sus logotipos. Con un simple remojo en agua tibia y jabón, la marca del molino desaparecía por completo, dejando una tela limpia, colorida y lista para confeccionar. La competencia entre marcas se volvió feroz. Las harineras empezaron a contratar a diseñadores de moda profesionales y llegaron a imprimir los patrones de costura, vestidos y muñecas directamente en la tela del saco. ¡Solo hacía falta una tijera, hilo y una aguja!
El mercado cambió por completo. Los granjeros ya no iban al almacén a comprar el cereal por la calidad del grano; iban con instrucciones estrictas de sus esposas para elegir el saco con el estampado exacto que les faltaba para completar los metros de tela de un vestido.
Esta iniciativa no solo vistió a una generación; también creó una microeconomía. Las mujeres organizaban "clubs de intercambio" para conseguir los diseños que les faltaban y muchas de ellas vendían los vestidos sobrantes, generando ingresos cruciales para salvar sus hogares.
Esta hermosa cultura del reciclaje y la resiliencia duró hasta los años 60, cuando el plástico y el papel sustituyeron al algodón para abaratar costes. Nos queda el recuerdo de una época donde la empatía corporativa y la necesidad se unieron para llenar de color el período más gris de la historia estadounidense.
creo que lo que no entendéis que la solución al cambio climático no es poner aires acondicionados en TODOS sitios, si no recuperar vegetación, cambiar el sistema energético, hábito alimentario; y ya por no hablar del sistema capitalista insostenible en el que nos encontramos
el dinero q te quitan de impuestos y con el que podrías pagarle un mejor seguro medico a tus hijos se lo están dando a twitteros fracasados con 1k seguidores para que le hagan payola a un trapo de parque al que nunca llevaras a tus hijos porque siquiera vives en santo domingo
La esposa y la hija del gobernador colonial francés Paul Doumerm, arrojan sapèques (monedas de bajo valor) y granos de arroz a niños vietnamitas como si fuesen animales. (1900)
Así es como Occidente llevó la "civilización" al mundo, con la esclavitud, el saqueo y el genocidio.
Escándalo!!
428 millones por alquilar un hotel para que los perremeistas vayan a darse la buena vida.
Mientras nos clavan una Reforma de 50 mil millones.
"Yo solo recolecto los granos de cacao, no sé qué hacen con ellos los blancos, dicen que hacen cosas ricas con él pero nunca lo he visto, no sé si es cierto. Nunca he probado el chocolate en toda mi vida".
Trabajadores del cacao en Costa de Marfil, que son esclavizados en los campos por apenas 7 dólares al día, ni siquiera sabían que existe el chocolate con sale de los granos de cacao y no lo han probado en toda su vida.
Esta es la realidad del capitalismo y la enajenación en los trabajadores más pobres que producen los objetos de consumo, como decía Marx:
"El objeto que el trabajador produce con su esfuerzo se le vuelve ajeno. El producto no le pertenece, cobra vida propia, nunca lo verá ni se lo podrá permitir, solo es producido por el trabajador para que el capitalista pueda enriquecerse."