Ese SEUDOconformismo es patético, hay que aceptar que hubo errores y MAYÚSCULOS y ahí si mejorar.
Muchos apoyamos con lo poco que teníamos y más comprometidos que los de la cúpula...eso tendrá que ser depurado.
@CarlosCarrilloA Es cierto, pero yo creo que faltaron unos buenos huevos de doble yema para ENFRENTAR DEBATES, un jefe de debate (que si hiciera algo) y mucho músculo COMUNICACIONAL para contrarrestar la DESinformación; tenían los Héroes ALTERNATIVOS y solo miraron a unos pocos para dar la pauta
No sé si en Colombia se podrían anular las elecciones como hizo el Tribunal Constitucional de Rumanía en diciembre de 2024. Las irregularidades, permitidas por la registraduría, invalidan, sin duda, los fundamentos de una democracia liberal, lo que explicamos a los estudiantes que es una democracia liberal. Los jueces y las instancias internacionales debieran decir algo. Y también los profesores de ciencia política (los que dicen que no hay crisis de la democracia o los que sudan sangre con problemas en algunos países y callan cómplices en otros. Como en Perú, Honduras o Colombia).
No entiendo el silencio hoy sobre Colombia de los que aceptaron la anulación de las elecciones en Rumanía, incluidos los órganos judiciales internacionales. Lo que es evidente es que la Unión Europea aceptó que la injerencia rusa era motivo suficiente para anularlas. Esa injerencia incluía: despliegue de inteligencia artificial (IA), sistemas automatizados de bots y campañas coordinadas que incidieron en el resultado electoral. En Colombia, la injerencia de EEUU ha sido aún mayor, incluyendo, además de todo esto, también movimientos de capitales ilícitos para comprar votos, llamado al voto del presidente de EEUU al candidato de la derecha (de hecho, ha dicho Trump que De la Espriella le debe la victoria), encarcelamiento de opinadores de izquierda en EEUU como @Betocoralg y amenazas al país en caso de victoria de la izquierda.
Trump prometió intervenir en todas las elecciones. Lo escribió en la Estrategia de Seguridad Nacional y lo ha aplicado. Si logra terminar con Brasil y México, lo que tampoco le va a resultar tan sencillo, continuará en Europa. ¿Seguimos siendo meros espectadores de este vaciamiento democrático?
Hitler, los Hitler, son más peligrosos muerto que vivo, porque vivos, por lo menos, se le ve venir. ¿Seguimos jugando a que no hay fascismo?
La derrota se asume de frente: El pueblo cumplió, la dirigencia fracasó.
Las derrotas se asumen con gallardía, con la frente en alto y sin esconderse. Aquí nadie tiene por qué amilanarse. Es verdad que enfrentamos a una maquinaria mafiosa y a su descarada compra de votos, pero no podemos usar eso como una cortina de humo: aquí hubo errores internos que se pagaron muy caro. Errores cometidos por una dirigencia miserable que hoy es una vergüenza para el progresismo. Creyeron que con puro triunfalismo se ganaba una campaña presidencial.
En 2022 la luchamos, la guerreamos en las calles para que un proyecto progresista gobernara. Durante estos cuatro años los aciertos fueron evidentes, pero la honestidad política nos obliga a reconocer los desaciertos. El pueblo cumplió en las urnas y el resultado fue contundente: más de 12 millones de votos respaldaron la esperanza. El problema no fue la base; el problema estuvo en la cúpula.
Una campaña desconectada, soberbia y de espaldas a la realidad
La campaña de Iván Cepeda en la primera vuelta fue un reflejo de la exclusión. Cerraron el círculo, ignoraron a varios sectores sociales y les restaron importancia a las bases que se la venían jugando. El equipo de comunicaciones fue un desastre absoluto: subestimaron por completo el poder de las redes sociales y pretendieron ganar con discursos pasivos en un país que se mueve por emociones intensas.
¿A quién se le ocurrió la brillante idea de que un candidato con la preparación de Cepeda no debía asistir a los debates?
Es una vergüenza el papel del gerente de campaña, de los asesores y, ni hablar, de la "jefe de debate", María José Pizarro pongo el cargo entre comillas porque esa jefatura jamás existió en la práctica. Prefirieron conformar un equipo de viejos radicales, sectarios, triunfalistas, soberbios y arrogantes. El pueblo les importó un culo; lo dejaron solo, asfixiados por sus egos y sus ambiciones burocráticas. Para colmo, muchos congresistas ya electos no movieron un dedo, también les importo una mierda; como ya tenían su curul asegurada, el destino del país les valió huevo.
Hoy perdimos, pero no por culpa de nosotros, los de a pie. Perdimos por aquellos que tuvieron el poder en sus manos y les quedó grande administrarlo. Fueron ustedes, desde sus escritorios y su soberbia, los que echaron al traste un proyecto político que costó la lucha, la sangre y las lágrimas de miles de jóvenes en las calles.
Hoy les recordamos lo que en su momento sentenció Jorge Eliécer Gaitán: el pueblo es superior a sus dirigentes. Vamos a resurgir con más fuerza que nunca, desde abajo, desde la autocrítica y la dignidad. Pero que les quede claro a muchos de los que hoy se autoproclaman "líderes" del progresismo: a partir de este momento, ustedes ya no nos representan.
Hazte testigo digital. Necesitamos millones de ciudadanos haciendo de testigos, sea en las mesas electorales, vigilando masiva y rápidamente desde su casa.
Desde siempre ha mostrado lo que es, aunque intente ocultarlo.
Después no podrán decir que no lo sabían.
El país que elijamos será nuestra entera responsabilidad🇨🇴 #PiensaTuVoto#Elecciones#Colombia#VotoConsciente