Normalicemos unas vacaciones tranquilas. Sin planes. Sin horarios. Sin presión. Dormir sin culpa, desconectar de verdad y hacer solo lo que apetece. No todo tiene que ser productivo.
Te quise, pero ya no quería seguir compartiendo el tipo de vida que tenías para ofrecer. Por eso, elegí alejarme. No te pido que cambies, ni quiero que lo hagas; solo necesito seguir mi camino. Puedes continuar siendo quien eres, pero ya no conmigo.
Ay, no tengo tiempo para chismes. O sea, no tengo tiempo para investigar yo el chisme, pero si llegas con el chisme ya investigado, siempre tengo tiempo para escuchar un chisme.