Durante años, la Unión Europea ha impuesto sanciones contra Rusia, ha renunciado a buena parte de su energía barata y ha hecho recaer sobre los trabajadores las consecuencias económicas. Todo, por supuesto, en nombre de unos principios que nos aseguran que son innegociables.
Curiosos principios los de esta Europa que sanciona a Rusia por atacar Ucrania mientras sigue comerciando y manteniendo relaciones privilegiadas con el Estado genocida de Israel pese a la devastación de Gaza y los crímenes contra el pueblo palestino.
Para Putin, sanciones y aislamiento. Para Netanyahu, acuerdos comerciales y alfombra roja.
Ahora Trump necesita diésel ruso y Washington flexibiliza las sanciones.
Y ahí tenemos a los dirigentes europeos, haciendo el imbécil una vez más.
Mientras las grandes empresas energéticas siguen haciendo negocio y nosotros seguimos pagando facturas disparatadas, Bruselas continúa hablando de sacrificios necesarios.
¿Sacrificios para quién, exactamente?
Von der Leyen y los gobiernos europeos llevan años poniendo los intereses estratégicos de Washington por delante de los de sus propios pueblos, somos una colonia estadounidense. Nos hablan de independencia energética mientras dependemos de otros proveedores, de soberanía mientras seguimos las decisiones estadounidenses y de solidaridad mientras la clase trabajadora paga la factura.
Lo verdaderamente obsceno es que quienes han tomado estas decisiones no han tenido que sacrificar absolutamente nada. Ni sus sueldos, ni sus privilegios, ni sus sillones.
El capital hace negocio, los gobiernos administran sus intereses y los trabajadores ponemos el dinero.
De hecho si, mantener una infidelidad implica
-Mentiras
-Manipulacion
-Y reestructurar tu vida para que ambas relaciones funcionen
Si eres capas de mentirle a dos personas sin que ninguna lo noté en menos de un mes eres experto en eso
Y mentiroso y buena persona no van juntos
Se convocan elecciones.
Mi posición es la abstención activa.
Llevamos años con un Gobierno que se ha presentado como el más progresista de nuestra historia. Y mientras celebraba sus propios avances, trabajar ha dejado de garantizar algo tan elemental como poder construir una vida.
Tenemos jóvenes que no pueden marcharse de casa. Trabajadores que entregan medio sueldo —o más— por un techo. Familias haciendo cuentas en el supermercado. Y una vivienda convertida en el mayor negocio de nuestro tiempo.
Sí, han subido el salario mínimo y el empleo. Pero de poco sirve ganar algo más si la vivienda corre muchísimo más deprisa que tu nómina.
Y la alternativa que nos presentan tampoco rompe con esto.
A la derecha tenemos al PP defendiendo las recetas de siempre para el mercado inmobiliario y a un Vox que se llena la boca hablando de soberanía mientras lleva años buscando referentes y aliados en el trumpismo estadounidense y estrechando relaciones con el genocida Netanyahu.
Unos nos pedirán el voto para salvarnos de la derecha.
Los otros nos pedirán el voto para salvarnos de la izquierda.
Y mientras discutimos cuál de los dos males debemos temer más, bancos, fondos, grandes propietarios y grandes empresas continúan acumulando poder económico gobierne quien gobierne.
Ese es el círculo que yo ya no quiero legitimar.
Mi abstención no significa quedarme en el sofá. Significa exactamente lo contrario.
Organización. Sindicalismo de clase. Barrios. Centros de trabajo. Movilización. Construcción de poder popular y obrero.
Porque la política y la democracia no puede reducirse a depositar una papeleta cada cuatro años y volver a casa mientras otros siguen decidiendo cuánto cuesta nuestro alquiler, nuestro trabajo y, en definitiva, nuestra vida.
No renuncio a la política.
Renuncio a confundir las urnas con el poder.
He visto a las mentes más ateas de mi generación asegurar que existe un "alma femenina" con tal de convencerse a sí mismas de que los hombres pueden ser mujeres.
Hay algo muy importante que se nos está olvidando y es que LOS GUIRIS vienen expresamente a España para comprar inmuebles y ponerlos en alquileres temporales y sacar RENTABILIDAD. ALGO QUE EN SUS PAÍSES ESTÁ PROHIBIDO.
DEBERÍAMOS PROHIBIR LA VENTA DE INMUEBLES A NO RESIDENTES.
Una anécdota del 15M.
Por aquel entonces yo militaba en una organización política aparte de mi sindicato y aquello coincidió con los últimos conflictos mineros en Asturias y en el norte de León. Mi organización era muy crítica con el 15M y sabía por dónde iban los tiros pero aun así participábamos para tratar de pescar a gente válida que se había movilizado y a la vez estábamos en primera línea en el conflicto minero (hasta tal punto involucrados que hay cosas que no se pueden ni contar). Un día fuimos directos desse una de las luchas en la montaña de León a una de las asambleas y propusimos algo de apoyo al conflicto minero. La respuesta fue que aquello era reaccionario, que el carbón contaminaba, era anti ecologista, el minero representaba un tipo de obrero machista y no se qué más. Y esto pasó más de una vez cada vez que se solapaban estos temas.
Pocas cosas me dieron una imagen tan nítida de lo que era aquello que universitarios y pijos jugando a ser lúmpen atacando a gente que venía de resistir en barricadas junto con algunos de los últimos elementos del proletariado organizado de este país.
Mira te lo explica un comunista:
Estáis apoyando a organizaciones que están instrumentalizando el drama de una anciana que han estado en el gobierno o apoyándolo los últimos 9 años, confundiendo la lucha obrera con la performance individual de la forma más liberal y egoísta posible.
No llegáis ni a consignas socialdemócratas y haréis que de esto salga como mucho un nuevo marqués de Galapagar.
Y lo peor es que estáis totalmente desconectados de los trabajadores que no simpatizan para nada con el circo degenerado de batukadas y borracheras que habéis montado.
Esa gente es lo más antiobrero que te puedes echar a la cara.
De nada.
@DiegoGG90@sunbeltzM8312@uprazhneniye Y a quién le toca la vivienda con piscina y a quién el 5° sin ascensor? Y si la unidad familiar se rompe? Y si hay un incendio o similar?
@uprazhneniye@thafestco A ver, rentista es que el vive de las rentas. Que una persona tenga un piso vacío y lo alquile, no da para vivir de eso. Volvemos a la descontextualización que se ve últimamente y que solo beneficia a que deje de mirarse al verdadero enemigo, fondos buitre, grupos de inversión...
A mi me vais a perdonar pero en una manifestación no quiero talleres. No quiero batucadas. No quiero festivales. No quiero conciertos.
Es una protesta, que vea y suene como tal.
Cenizos: dícese de los que reducen a cenizas cualquier protesta social legítima para infantilizarla, desactivarla y neutralizarla (véase: "activistas").
Vamos que las empresas seguirán comprando todo en China para revenderlo más caro en Europa pero los consumidores europeos no podremos acceder a los proveedores para conseguir los mismos productos mucho más baratos sin pagar 5€ de penalización que irán al bolsillo de Zelenski.