La muerte de Miguel Uribe no le duele a la derecha, le sirve. La usan como trofeo y combustible político. No hay duelo sincero, solo cálculo. No hay empatía, solo discurso. Miseria pura.
¿Lamentable su muerte? Sí
¿Elevarlo a prócer de la patria y héroe nacional? No
¡Que en paz descanse el que nunca hizo absolutamente un culo por los pobres del país!