Hoy me dijeron algo muy cierto: si las cosas salen como tú quieres, eso se llama dirección divina, vas por buen camino, pero si las cosas no salen como tú quieres, eso se llama protección divina.
De algo te cuida, de algo te protege la vida
Siempre me ha parecido curioso que, cuando desayuno, me vuelve a dar hambre a las pocas horas, pero si me salto el desayuno puedo pasar gran parte del día sin antojos.