La historia de Bernardo 'Nando' Meneses nos deja una lección clara: no todo el que se ríe contigo está de tu lado. A veces confundimos cercanía con lealtad, y eso puede costarnos caro. 'Nando' pensó que por estar cerca del poder, ya era parte del círculo. Pero no lo era. Fue útil, hasta que dejó de serlo.
En la vida, no se trata de agradar para encajar. Se trata de tener principios firmes, saber quién eres y reconocer cuándo te están usando. El poder no se comparte por simpatía, y muchas veces quienes parecen invitarte a su mesa solo quieren que sirvas los platos. No entregues tu lealtad a quien no te respeta, ni pongas en juego tus valores por pertenecer. Porque cuando el juego se voltea, los verdaderos jugadores ya tienen su salida asegurada… y tú te quedas solo en el tablero.