Antioquia: Más que un estigma, una historia de grandeza y unidad.
Tildar a toda una región por el comportamiento de unos pocos es la estrategia predilecta de quienes apuestan por la fractura social. Es un juego peligroso de división y lucha de clases, un terreno donde algunos se sienten fuertes intentando cautivar al incauto con narrativas de odio.
Si bien es cierto que en esta hermosa tierra han existido sombras —una realidad que no es exclusiva de nuestra montaña, sino un dolor que hemos padecido en todas las regiones de Colombia en distintas proporciones—, reducir a Antioquia a sus dificultades es ignorar el motor que ha impulsado al país durante siglos.
Nuestra identidad no se define por los errores del pasado, sino por la huella de quienes han construido nación. Hablar de Antioquia es hablar de la visión modernizadora de Pedro Justo Berrío, de la solidez institucional de Mariano Ospina Rodríguez y de la capacidad de conciliación de Carlos E. Restrepo.
Nuestra historia está escrita con la pluma costumbrista de Tomás Carrasquilla y la genialidad universal de Fernando Botero, hombres que nos enseñaron que desde lo regional se puede hablarle al mundo entero.
Pero Antioquia es, sobre todo, una tierra de valores y trabajo. Es la pujanza ética de líderes como Nicanor Restrepo Santamaría y la profunda fe de Santa Laura Montoya, nuestra primera santa, quien nos recordó que la verdadera misión está en el servicio a los más olvidados.
Las palabras ofensivas que hoy se lanzan contra nuestro departamento no son fruto de una "mala interpretación"; son el deseo deliberado de quienes buscan azuzar los ánimos para obtener réditos políticos. Colombia no necesita pirómanos de la indignación; necesita arquitectos de la esperanza. Necesitamos a quienes quieran construir puentes y no divisiones para lograr sus objetivos. Antioquia seguirá siendo casa, refugio y ejemplo de que, con trabajo y fe, se vence cualquier estigma.
Rechazo categóricamente este tipo de eventos que promueven prácticas contrarias a los valores y tradiciones de nuestro pueblo antioqueño y medellinense.
La brujería y las llamadas “espiritualidades no hegemónicas” no representan nuestra identidad.
#DefendamosLosValores
¡NO PUEDO QUEDARME CALLADO!
@Comfama promueve, el evento, Brujería: espiritualidades no hegemónicas.
¿Esto es bienestar? ¿Esto representa a las familias que creen, que trabajan, que luchan con fe?
Defendamos la vida, la fe y la familia.
Nuestros aportes no son para financiar supersticiones.
Son para apoyar a nuestras familias, no para burlarse de nuestras creencias.
#BrujeriaComfama#BrujeriaComfamaNo
No podemos quedarnos callados.
Nuestros hijos merecen un país que promueva el bien, no la confusión.
💙 Por ellos, por la fe, por Colombia.
#BrujeriaComfamaNo#FamiliasPorLaVerdad
Nuestros aportes no son para financiar supersticiones.
Son para apoyar a nuestras familias, no para burlarse de nuestras creencias.
#BrujeriaComfama#BrujeriaComfamaNo
¿Brujería con dinero público?
Comfama usa los aportes de los trabajadores para promover “espiritualidades no hegemónicas”.
Los recursos públicos deben servir para educar, no para financiar prácticas contrarias a la fe. 🙏🇨🇴
Somos una familia de 9: mi esposo, nuestros 7 hijos y yo.
Todos hacemos parte de Comfama, pero hoy alzamos la voz:
⚠️ Esto NO es familia, NO es bienestar, NO nos representa.
#BrujeriaComfamaNo