Me gusta fantasear con la idea de que me extrañas. De que vas por ahí en tu día a día
y de la nada, te acordas de algo mío.
Me gusta pensar que a veces te dan ganas de hablarme, como a mí me pasa siempre con vos.
Los besos no son nada, comparado con lo intimo que es mirarse con tristeza y nostalgia porque saben que jamás va a funcionar aunque sean el uno para el otro