Si el amor vuelve a encontrarme un día, espero que sea de la mano de alguien que no me haga preguntarme si soy suficiente. Alguien que no juegue con mis sentimientos, que no me haga mendigar cariño ni vivir con miedo a perderlo; un amor que me abrace el alma y me dé tranquilidad.
Es domingo, mi corazón está tranquilo, solo estoy viviendo mi vida pensando en tranquilidad, alejada de problemas y de todo lo que no sume, todo está bien.💗
El tiempo que pasas soltera, ocúpalo en construirte como una mejor mujer. En fortalecer tu carácter, en adquirir nuevas habilidades, en llenar tu vida de sabiduría. Aprovecha esos momentos para crecer, para conocerte profundamente y para trabajar en ti misma. Porque solo cuando te construyas desde adentro, serás capaz de atraer lo que REALMENTE mereces.
A veces escucho a muchas mujeres decir con orgullo:
“Soy demasiada mujer.”
“Es un privilegio estar conmigo.”
Y aunque soy mujer, no puedo evitar sentir que esas palabras muestran una necesidad de validación más que verdadera seguridad.
Y es que no se trata de restarse valor, sino de ser consciente de lo que se dice. Si crees que es un privilegio que un hombre esté contigo solo por lo que tienes, estás equivocada.
¿Eres realmente la mujer que afirmas ser?
¿Has trabajado en tu paciencia, en la forma en que tratas a los demás, en la forma de amar sin esperar nada a cambio?
Oye, ¿has trabajado en tu carácter? ¿En esos celos enfermizos? ¿En tus inseguridades que a veces lo ahogan todo? Porque perdóname, pero tener un temperamento insoportable no es una característica de tu personalidad, es algo que necesita ser tratado y mejorado para crecer como persona. Nadie merece lidiar con un carácter difícil solo porque alguien se cree un privilegio. La verdadera fortaleza está en reconocer nuestras imperfecciones y ser lo suficientemente valientes como para cambiarlas, no en excusarlas como parte de lo que somos.
¿Qué pasa con la forma en que tratas a los demás cuando nadie te ve? ¿Eres generosa, comprensiva, capaz de reconocer tus errores?
Ser “demasiada mujer” no es algo que se dice, es algo que se demuestra con hechos. No se mide en cuántos te desean, sino en lo que realmente entregas.
Entonces te pregunto nuevamente: has trabajado realmente en ti? porque si esperas que un hombre te adore, te admire y se quede loco por ti, al menos deberías preguntarte si estás ofreciendo algo igual de valioso, algo digno de ese amor.
Muchas mujeres se preguntan: por qué nunca me llega el indicado? por qué nadie se enamora de mí? o por qué mis relaciones fracasan?
Y estas últimas suelen decir lo mismo: “es que claro, era mucha mujer para él”, Pero, ¿por qué siempre se culpa al hombre? ¿Por qué no te has detenido a mirarte en el espejo y preguntarte:
¿mi actitud y mis palabras lo hicieron sentirse valorado, o lo alejaron poco a poco?
¿realmente lo escuchaba o solo esperaba ser escuchada? ¿le brindé confianza para que fuera él mismo, o lo presioné para que fuera quien yo quería que fuera? ¿fui capaz de ser lo que él necesitaba en ese momento? ¿lo hice sentir poco? ¿lo hice creer que no estaba a mi altura? (el ego), ¿estuve abierta a aprender de mis errores, o siempre creí que la culpa era suya?
Respóndete a estas preguntas. Te darás cuenta si él ha tenido parte o toda la culpa del fracaso de esa relación, o, quizás, has sido tú quien ha contribuido en ello.
Porque a veces es más fácil culpar al otro sin mirar hacia adentro, sin cuestionar nuestras propias actitudes y decisiones. Pero solo a través de esa reflexión honesta podrás entender qué salió mal y qué necesitas cambiar.
Así que, no se trata solo de ser deseada, sino de ser alguien que inspire respeto y admiración más allá de la apariencia.
Ser valiosa no es algo que se repite una y otra vez, es algo que se muestra en cada acción, en cada decisión, en cada gesto que demuestra tu amor propio sin necesidad de decirlo. Porque el amor no se exige, se inspira. Y quien realmente te valora no se enamora de lo que dices, sino de lo que eres cuando nadie te está mirando.