“A todos esos niños que tienen miedo porque les puedan decir cualquier cosa: da igual lo que te digan. Tú sigue. Haz lo que te gusta. Y si te dicen cosas… bueno, ¿y qué? Tú estás disfrutando, tú estás haciendo lo que a ti te gusta”
Tiene 13 años 🥹🥹🥹
Yo explicándole a mi entorno por duodécima vez que lo que estamos esperando no es la asignación de plaza en sí, sino el anuncio de la fecha de cuando se asigna y que voy a seguir sin saber dónde voy a acabar como mínimo un mes más.
“Hola, mi nombre es Peter Parker, y tú no me recuerdas, pero tengo algo que decirte que va a sonar de locos. Pero es la verdad, y sé que me vas a creer, porque eres muy buena dándote cuenta de cuándo miento.
Solíamos conocernos. Estábamos juntos. Pero algo malo le iba a pasar al mundo, y la única forma de detenerlo era hacer que todos se olvidaran de mí, incluyéndote a ti.
Porque no soy solo Peter Parker. Soy Spider-Man.
Y a veces, Spider-Man tiene que hacer lo más difícil. Incluso si eso le rompe el corazón a Peter Parker.
Tal vez nunca te lea esto. Tal vez solo estoy escribiendo esto para mí. Tal vez esa es mi responsabilidad: vivir a solas con la verdad.
Pero la verdad es que te amo. Y espero que, en el fondo, algo dentro de ti recuerde que tú también me amas”
Mal de época: cada día me cuesta más contestar WhatsApp. A cualquiera. No hay excepción. Cuanto más pasa el tiempo y más se acumulan los mensajes peor es.
Qué raro es tener 24 años y sentirse como si tuvieras 21... Hasta que hablas con alguien que en realidad tiene 21 y de repente te sientes como si tuvieras 45.