Vayan al psicólogo, al gimnasio, a caminar, a leer, a escuchar música, a viajar, a desconectarse un rato o a gritarle a la almohada.
Pero NO USEN a otras personas como descarga emocional.
(Aplica a todas las relaciones de la vida).
Nada como trabajar en obra y el del camión de bote ande de coqueto preguntandome “donde quieres que te la eche?”
Pero claro, el problema es uno si yo le daba una trompa’ 🙂