Presidente Orsi:
"el trabajo de los uruguayos no se detiene".
Brasil resolvió no aplicar medidas sancionatorias ante denuncia de dumping contra el sector lácteo uruguayo https://t.co/6PdSj1N5FZ vía @ladiaria
Ministra de Defensa resolvió cesar a abogada defensora de represores que actuaba como asesora del comandante en jefe del Ejército https://t.co/zOO3zei3oK vía @ladiaria
A ver che, una mano por acá, @camila60860155 encontró a este perrito perdido ayer en Villa Biarritz con collar, pero sin nada más, si pueden repostear se agradece, a ver si llegamos a los “responsables” del can.- 🐾
Gonzalo Moratorio necesita nuestro apoyo para continuar con su tratamiento oncológico en el exterior y hacer frente a los gastos asociados. Cada aporte ayudará a cubrir su recuperación. El Institut Pasteur de Montevideo invita a colaborar a través de su cuenta personal:
Acabo de encontrar este perro perdido cruzando el palacio
casi lo atropellan como seis autos
así que por inercia lo subí al auto
no me lo puedo quedar
ya le di comida y agua y no para de temblar, es muy muy mimoso
¿Alguien que se lo pueda quedar o darle transitorio?
"Electricidad segura, hogar protegido." "Soluciones eléctricas a tu medida." "Tu tranquilidad es nuestra prioridad." (Florida, pero no dude en consultar, si el trabajo lo amerita, se sale) RT P/F
Fui a la panadería, era de noche. Adelante mío un pibe de 25 años, roto y pobre, pidió que le regalaran pan que hubiera sobrado. Le respondieron que no había. Éramos 10 personas, nadie movió un pelo. Le compré pan y leche, pidió solo eso.Que no nos rompan como sociedad, eso pido.
Bueno...
Mi “tesis” sobre Ross y Rachel y el we were on a break thing es que fue él el que no quería estar con ella, al menos no en la etapa de vida que ella estaba encarando. Una característica de Ross, que creo que es bastante consistente en la serie (y por eso, creo, está muy bien escrita, al menos buena parte de la misma) es que él no toma iniciativa clara sobre su deseo amoroso. Las cosas a Ross le pasan o no le pasan y él se victimiza. Es, digamos, su mecanismo. Nunca le dice a Rachel que está enamorado de ella: se le escapa a Chandler. Nunca reflexiona por sí solo que prefiere a Rachel y no a Julie, se queda con Julie y disfruta celándola a Rachel (ok, esto es debatible porque podría decirse en su defensa que él “no sabe” que Rachel está enamorada de él, pero vamos, la escena del teléfono en el sillón, amigo, querés que te vea que tenés novia), hasta que Rachel le hace el planteo a él (borracha, sí, pero se lo hace). Incluso después de eso viene toda la parte esa de la lista y los chubby ankles que es como dale boludo, podés ser tan boludo?? pero bueno, ok, sí, puede, esa es la gracia de Ross, que es un boludo (bien logrado).
Siguiendo esta idea de que Ross no toma iniciativa sino que deja que las cosas pasen, Ross no logra admitir que no le gusta tanto la Rachel que trabaja de lo que le gusta, que tiene colegas varones que son lindos y se visten bien (lógico, por el ámbito en el que trabaja), que va a eventos que a él le parecen superficiales y aburridos, en definitiva que esta no es la Rachel de la que él cree estar enamorado, la que lo obsesionó desde el colegio, la Rachel idealizada por ser… qué? una combinación de los arquetipos de “la chica linda de al lado” y “la popular del colegio”. ¿Qué es exactamente lo que le gusta tanto a Ross de Rachel? En el tiempo en que ella se encuentra adentrándose en este nuevo mundo profesional que tanto la motiva, no queda claro qué aspecto de ella le gusta. Y entonces, como es un hiper neurótico, arranca todo el mambo de Mark y de hacerle picnics de aniversario en la oficina, todas cosas donde el quiere por la fuerza que Rachel desande el camino que eligió para su vida y que él, muy tacañamente, se niega a acompañar. Ross no la acompaña a Rachel, y cuando lo hace (como al show de moda), se queda dormido, se queja y dice que su trabajo es mejor. Bravo amigo, qué buen compañero. En el calor de la discusión donde todo eso sale a luz, Rachel, que viene de bancarse que el tipo le pusiera una canasta de comida en el escritorio y casi se lo prenda fuego, no le dice “andate a la mierda, no te quiero ver más”, sino “tal vez esto no funciona, tal vez deberíamos parar acá”. UN PENSAMIENTO EN VOZ ALTA EN EL CALOR DE UNA TREMENDA DISCUSIÓN DESPUÉS DE QUE EL TIPO SE PORTO SEMANAS Y SEMANAS COMO UN TERRIBLE EGOÍSTA Y PELOTUDO. ¿Y él que hace, al toque que escucha las palabritas mágicas “a break from us”? Se va, dando un portazo. Amigo, date cuenta, que esto es lo que querías vos.
Luego de que Rachel se entera de que Ross estuvo con la chica de las fotocopias, él la obliga a quedarse toda la noche discutiendo. Le da un ultimátum incluso: “¿que vas a hacer cuando las cosas se ponen difíciles? ¿Vas a renunciar o vas a luchar por nosotros?” le dice el caradura que, la noche anterior, dio un portazo al toque que Rachel, se podría decir que en un exabrupto similar al suyo cuando se cogió a otra mujer, sugirió que tal vez, taaaal veeeeez no estaba funcionando la cosa entre ellos. “Creí que nuestra relación estaba muerta”, se justificó él (“te divertiste en el funeral” le respondió ella, y hay que decirlo, las comebacks de Rachel son de lo mejor en toda la serie, no se aprecian lo suficiente).
En definitiva y para no agotarlos: no es la infidelidad lo importante en el we were on a break thing, sino el rol que Ross quiere asumir sistemáticamente como una víctima delegando en ella el papel activo de definir su relación en cada una de sus idas y vueltas. Ese es, para mí, el asunto fundamental del debate en el cual, categóricamente Ross no tiene razón.
Dicho esto, en el final de la serie –que, aclaro por las dudas, no me gusta– Ross tiene el mérito de, por una vez en su vida, asumir el papel activo de ir a buscarla él y decirle “estemos juntos”. Sí, lo hace sin haber revisado nada de su comportamiento en el pasado (para esa altura de la serie Ross es prácticamente un desequilibrado mental) y, en mi opinión, sin haber logrado un desarrollo de personaje comparable a los de Rachel, Monica y Chandler (que son, para mí, los tres personajes que más o menos evolucionan bien a lo largo de la serie, incluso en las temporadas más flojas), pero al menos asume el papel activo que delegó en ella durante toda su historia previa, y esto está bien ironizado en el chiste que le hace una vez que aceptan estar juntos: “a menos que volvamos a darnos un descanso”.
En fin, mal que nos pese, y con todos esos calores y diferencias de opinión, creo que todos hinchamos siempre por Ross y Rachel. Hay muchos aspectos de su relación que no están ni siquiera aludidos en esta humilde y apasionada reflexión mía, pero lo importante, finalmente es esto: sí, son medio tóxicos, funciona para una serie de 10 temporadas; en la vida real es mucho mejor parecerse a Mónica y Chandler que son, claramente, la mejor pareja de la serie.
¡Gracias por leer!