Una leyenda japonesa dice que a veces lo que parece mala suerte es protección. Si pierdes el autobús, quizá evitaste un accidente. Si alguien se va, quizá está dejando espacio para quien sí debe llegar. No todo lo que se pierde es una pérdida
¿Ustedes sabían que los griegos en la antigüedad trataban a los que tenían obsesión y saturación de pensamientos haciéndolos sembrar y cuidar jardines? Porque creían que la tierra absorbiera la energía negativa.