Sometimes, people who once had full access to you forget how rare that access truly is. They move carelessly, never realising the doors you opened for them remained closed to almost everyone else. They never understood your depth because they never had to earn it. Only after they became just another name, just another face in the crowd, did they begin to feel the distance. The saddest part isn’t losing them. It’s realising how deeply you let them into your world while they barely recognised the privilege of being there. Access to a person is a privilege and is never guaranteed.
un poco confundida, un poco triste, un poco sin saber que hacer, un poco queriendo dejarlo asi, un poco cansada, un poco decepcionada, un poco perdida.
prefiero que me hables más de tus miedos que de tus pasiones, que me cuentes tus inquietudes y no tus certezas, que me invites a tu lado más vertiginoso y vulnerable en lugar de mostrarme tu imagen más estructurada. Mi lado perverso es este: me interesa tu punto débil.
La vida después de una ruptura es una locura. Un día piensas que estás haciendo lo correcto, que ambos merecen algo mejor y de verdad estás en paz con que todo haya terminado; al día siguiente lo extrañas demasiado y desearías que las cosas hubieran salido diferente.
No one teaches you how to admit you might be addicted to the hope of someone. Nor how to stop being loyal to someone who isn’t emotionally equipped to receive what you’re offering. Some part of you knows that. Let me explain…
el amor no es un complemento, al contrario, nos expone a la propia falta (y a la del otro). Es más vacío que estructura, es más vértigo que tierra firme. Y esto es justamente lo que nos moviliza y conmueve del amor: la vulnerabilidad que nos despierta.
Acabo de escuchar la expresión más castiza, rencorosa y elegante a la vez que he oído en mi vida: ya quisieras saber tú todo lo que a mí se me ha olvidado.
Hay muchas formas de irte de la vida de alguien y no dificultar más aún el duelo o los nuevos comienzos. Cuidar la despedida, las experiencias compartidas o la vulnerabilidad que conoces del otro marca la diferencia entre dejar huella o dejar herida. Y la realidad es que en la distancia también se puede proteger a quienes han sido importantes porque siempre serán parte de tu historia
Aprendí a resolverlo todo sola. Pero no voy a negar que se siente hermoso cuando llega alguien que te cuida, te consiente, te da paz y te recuerda que también merecés descansar en el cariño de alguien más.🩶
Solo desapégate, deja que termine. Acepta lo que la vida te traiga, no todo esta destinado a durar y no todas las historias tienen un final feliz. Deja de forzar lo que ya no encaja. Haz las pases con lo que ya se terminó y permítete volver a respirar.
Todo pasa.
dos personas que tienen conexión nunca podrán romperla, incluso si llegan a odiarse o alejarse por mucho tiempo, aunque lo nieguen, siempre sentirán esa nostalgia en su corazón y una parte del uno vivirá en el otro. Hay gente que te marca de por vida y no puedes evitarlo
madurar es registrar que el amor no es recíproco (nadie ama de la misma forma), que no existe el equilibro en ningún vínculo (ni en nosotros mismos), que todo lo que damos no siempre tiene una respuesta. Madurar es eso, habitar estas pérdidas en lugar de lamentarse por ellas.
Tener relaciones sanas es todo un desafío. Salir de ti mismo, dejar el ego a un lado, afrontar conversaciones incómodas, ceder y considerar las necesidades del otro al mismo nivel que las tuyas es básico en una relación que funciona. Y cualquier persona no está dispuesta a hacer el esfuerzo que conlleva dejar de ponerse en el centro de su mundo