El día del cumpleaños de Jimin del 2019 es el día en que finalmente entendí lo que es amarse a sí mismo.
No me pasó nada extraño, nadie me indujo a nada. Sencillamente llegué a casa de un largo día de trabajo y al mirarme al espejo me vi como la persona que hace mucho quería ver
Millones de niños creyeron que estaban viendo a Bugs Bunny atormentar a Elmer Gruñón en una barbería. Sin saberlo, Chuck Jones les estaba dando su primera clase de ópera.
En 1950, Warner Bros. estrenó "Rabbit of Seville" ("El conejo de Sevilla"), un cortometraje construido alrededor de la obertura de "El barbero de Sevilla", de Gioachino Rossini.
Pero Chuck Jones no se limitó a colocar música clásica sobre una persecución.
El compositor Carl Stalling conservó gran parte de la estructura original, eliminó algunas repeticiones y aceleró el ritmo para adaptarla a los poco más de siete minutos del corto.
Después, cada movimiento fue animado para coincidir con la partitura.
Los pasos, los golpes, las tijeras, la espuma de afeitar y hasta los dedos de Bugs siguen las notas de Rossini. En una escena tuvieron que dibujarle cinco dedos, en lugar de sus cuatro habituales, para que pudiera "tocar" correctamente la cabeza de Elmer como si fuera un piano.
No había música acompañando los chistes.
Los chistes eran la música.
Décadas después, profesionales de la industria la eligieron como la número 12 entre las 50 mejores caricaturas del siglo XX.
"Rabbit of Seville" logró algo que muchas clases nunca consiguieron: hacer que millones de niños escucharan ópera, entendieran su ritmo y la recordaran toda la vida sin sentir que estaban estudiando.
Muchos conocimos a Rossini gracias a Bugs Bunny.
PUNCH, ROMPIÓ EL CICLO 💔
Todos recordamos a Punch, el monito que llegó al refugio y fue rechazado por su propio grupo.
Tan solo, tan herido, que se aferraba a un peluche para no sentirse abandonado.
Hoy, ya adulto, vio llegar a un nuevo monito…
y en vez de hacer lo mismo que le hicieron a él,
decidió romper el ciclo.
Se acercó, lo abrazó y le dio el calor que a él le negaron.
Hay heridas que no te vuelven frío…
te vuelven más noble.