Un año más hay que recordar que hace 18 años, Diego Yllanes, un niño pijo del Opus de familia bien que en San Fermín mató a Nagore Lafage a golpes y la intentó descuartizar. Todo empezó con una relación consentida pero se transformó al llegar a su domicilio, se volvió violento
Hoy queremos recordar, una vez más, a Nagore Laffage. Tenía veinte años cuando fue asesinada el 7 de julio de 2008 por el hombre que aparece en la imagen contigua: José Diego Yllanes.
Ambos trabajaban en el mismo hospital, aunque fue durante la noche de San Fermín cuando se encontraron. Se gustaron y decidieron ir a casa de él. Allí comenzaron a besarse, pero de repente él se volvió violento y le rasgó la ropa. Nagore se asustó y le dijo que quería marcharse. Forcejearon. Ella intentó escapar e incluso llegó a llamar a Emergencias. Él le arrebató el teléfono, la golpeó repetidas veces y finalmente la estranguló. Cuando comprobó que había muerto, trasladó su cuerpo a un bosque. Intentó descuartizarlo, pero desistió y terminó abandonándolo allí.
Durante el juicio, además del asesino, también se juzgó la vida de Nagore. A él no lo condenaron por asesinato, sino por homicidio.
Nagore hizo todo lo que tantas veces se dice que hay que hacer: decir no, resistirse e intentar pedir ayuda llamando a Emergencias. Aun así, la asesinaron. Y aun así, cuando ya no podía defenderse, también fue juzgada.
El asesino no llegó a cumplir nueve años de prisión por este crimen. Desde 2017 trabaja como psiquiatra en una clínica privada y, desde 2020, también puede ejercer en la sanidad pública.
Archivan la investigación de un subinspector de policía acusado de torturas.
El 24 de junio de 2024, mientras centenares de personas celebraban el ascenso a segunda división del equipo Córdoba CF en la plaza de Las Tendillas, la policía cargó contra los aficionados. Según los agentes represivos las cargas, que se saldaron con un detenido, se originaron por “una pelea entre ultras y el lanzamiento de objetos a sus vehículos”.
El joven detenido, tras pasar una noche en el calabozo, tuvo que ser ingresado en el Hospital Reina Sofía debido a las torturas a las que fue sometido durante esa noche. El detenido decidió denunciar los hechos y cerca de un año y medio después la jueza de instrucción ha archivado la causa a pesar de que incluso el informe de la unidad de Asuntos Internos de la propia policía nacional ratifica hasta cuatro delitos: lesiones, detención ilegal, torturas y falsedad documental. Es tremendamente extraño que la policía acuse a sus propios compañeros, lo que nos deja hacernos una idea de la gravedad de lo que sufrió el detenido aquella noche.
La jueza que ha archivado el caso se ha basado en el recurso de defensa que afirma que el agente, que es subinspector y jefe de subgrupo en la Unidad de Prevención y Reacción, “no participó en la detención al encontrarse en una calle aledaña realizando otras diligencias”. De esta información, anecdótica ya que el detenido pasó toda la noche en la lechera y en comisaría a merced del torturador, la jueza interpreta que no existen indicios sólidos para continuar el procedimiento.
En el informe redactado por Asuntos Internos se atribuye al subinspector un delito de lesiones agravadas y otro de detención ilegal, “porque el joven permaneció -injustificadamente y de forma prohibida- 15 minutos en el furgón de la UPR con el único propósito de agredirle”. Dicho informe recoge también un delito de torturas al apuntar la investigación interna que el joven, “ya privado de libertad, habría recibido golpes en la cara y la cabeza tanto con la defensa como con los puños”. Y por último se le atribuye al policía un delito de falsedad documental “por atribuirle al detenido un delito de atentado, por obviar la retención en el furgón y por referir daños en escaparates y mobiliario urbano” que, según la defensa, no constan en ninguna denuncia presentada en los siete días posteriores.
El abogado del detenido ha calificado de “penoso y sangrante” que se archive la causa contra el agente inicialmente investigado mientras se mantiene la acusación contra su defendido por un delito de atentado.
(Texto de Alejandra Luque para ElDiario)
Me parece un despropósito la NO renovación de Manu Rico para esta temporada.
Un chaval de casa, con experiencia ya en 1RFEF y muy válido para la categoría.
Da la sensación que los canteranos tienen que hacer el doble que los de fuera.
Luego renovamos gente con 37 años. 🤨🤔
@BalonesFueraSDH@pablobarrantes@santi_alf Otra temporada de censura (tampoco sorprende estando quién está detrás de la cámara) y estómagos agradecidos a la familia Mur 😀