El culo es el ícono del progreso y el espíritu indomable del ser humano. El más humilde puede dignificarse bajo el yunque del trabajo y sudor, mientras que las tetas son la representación perfecta de la injusticia aristocrática. O naces con ellas, o accedes a ellas por dinero.
No he votado nunca a Pedro Sánchez, pero te juro que si montara un acto de decapitación pública a Trancas y Barrancas en Moncloa me convertiría en su fiel siervo el resto de mis días.