Se quejan de que soltaste e insinúan que lo hiciste porque seguramente estabas agarrándote de alguien más y no, no es así. A veces uno suelta porque no da más, porque está hecho pedazos y porque el corazón no aguanta
Te ahorras mucho tiempo cuando asumes que entender una conducta no la justifica. Que su explicación no elimina el daño que provoca. Y que, a pesar de todo, podrían haber elegido no hacerlo