6 cámaras entre fotos y videos, 4 operarios de iluminación, 2 maquilladores, equipo de edición...y todo para grabar 14 segundos de video con el que blanquear su imagen ante la tragedia de Ceuta y poder colgar en la Página Oficial de la Moncloa, junto al video y las fotos, el siguiente texto:
"El Gobierno se ha comprometido a seguir usando todos los recursos del Estado que sean necesarios para garantizar que, en el menor tiempo posible, Ceuta y su ciudadanía recuperen la total normalidad".
Y lo dice mientras usa de modo ilegal un Palacio del Patrimonio Nacional con 12 empleados como personal de servicio, y custodiado por al menos 60 agentes de policía y una patrullera de la Guardia Civil, y con la prohibición de navegación en los 706.000 m2 más próximos a su costa.
No tiene vergüenza.
Todo aquí:
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Sábado, 17:30. Mercadona. 🇪🇸
Cojo un melón. Lo elijo con cuidado: golpeo, huelo, peso. Parece perfecto.
En casa lo abro: seco. Sin sabor. Tirarlo duele.
Lunes voy a reclamar.
El empleado me suelta algo que no esperaba. ↓↓
Ya las pastelerías no venden milhojas gordas, ni petisuises de nata. Ya no trabajan el bollo de leche ni la torta de aceite. Ni el merengue tocho. Ya no ves en las vitrinas cuñas de chocolate ni palmeras de güevo.
- Buenas tardes. Perdone, eso qué es?
+ Daditos de tres chocolates con gelatina de arándanos y perlas de kiwi. Tres texturas, rompen en boca y fluye el coulant.
- Madalenas gordas tienen?
+ No. Es que no trabajamos la bollería.
- Bollería, tu puta madre. Y me he ido con paso firme y sin volver la vista atrás, porque lo primero en la vida es la educación. Y lo segundo, respetar a tu infancia.
Esta historia de Sara SantaOlalla y Javier Ruiz y ya la he visto muchas veces. En amigas y conocidas y también en parejas de hombres.
Sara conoce a Javier, que tiene veintiséis años más que ella ,pero que aún se mantiene más o menos atractivo. Y se queda fascinada por su aura de poder y por todas las puertas que él le puede abrir. Confunde erótica del poder con amor y cree de verdad que está enamorada.
Él, obviamente, está encantado de la vida con una mujer tan joven.
Una chica que le hace sentir joven a él y que además le admira ciegamente, como no le admiraría una mujer con más experiencia.
Ahora mismo Sara y Javier viven una luna de miel. Él le ofrece a ella oportunidades y ella le ofrece a él su juventud.
Pero cuando Sara tenga cuarenta años él tendrá sesenta y seis. Si para entonces siguen juntos, ella empezará a sentir ganas de viajar, de ir a festivales con sus amigas, de escalar el Preikestolen, de vivir aventuras pasionales. Él tendrá que cuidar de su ciática, de su trocanteritis y de su presión arteria,l y se irá a dormir a las 10 de la noche , porque tendrá problemas de insomnio y el médico le habrá recomendado una higiene de sueño. Quizá mantengan algún vida tipo de vida sexual basada en la Viagra o en relaciones más centradas en las caricias que en el coito.
Sara se aburrirá cada vez más.
Hasta el día en que aparezca un chico de su edad o incluso más joven. Un chico con el que comparta la misma energía y la misma curiosidad y entusiasmo por la vida, que no podrá compartir con Javier. Porque Javier, para entonces, ya estará de vuelta de todo.
Y como supongo que muchos de los que me leéis también habéis visto esta historia en amigos y conocidos y amigas y conocidas, no os tengo que contar el final.
Cientos de novelas, desde Madame Bovary a La esposa joven de Baricco, pasando por La Regenta y Anna Karenina, lo han contado ya.
✍️ Hubo un tiempo en el que cada rincón de España era sinónimo de excelencia.
Barcelona era un referente industrial. Ferrol presumía de unos astilleros admirados en todo el mundo. Vizcaya hacía de sus altos hornos un símbolo de la siderurgia europea. Andalucía era la tierra del olivar. Castilla, de los viñedos y el granero de España. Galicia llevaba nuestra pesca a todos los mares.
Pegaso, Barreiros, Ebro, Derbi, Montesa, SEAT, Talgo… eran marcas que representaban la capacidad de fabricar, innovar y competir.
Hoy vemos cómo se desmantela la industria, el campo agoniza, la pesca sobrevive entre trabas, los jóvenes se marchan, la deuda no deja de crecer y los casos de corrupción se suceden.
España no era un país perfecto, pero aspiraba a producir más que a subvencionar, a crear más que a depender y a construir más que a dividir.
Algún día tendremos que preguntarnos en qué momento dejamos de sentir orgullo por levantar un país y empezamos a conformarnos con verlo deteriorarse.
Nos hicisteis cambiar los frigoríficos y tirar los botes de laca Nelly. Nos vendisteis el agujero de ozono como el apocalipsis y ya os habéis olvidado de él. Luego el efecto invernadero. Ahora, el cambio climático. Si es que somos gilipollas; y vosotros unos hijos de la gran puta
Antiguo encargado del mantenimiento de los cortafuegos de Madrid... TIRA DE LA MANTA.
Dice qué toda esta destrucción tiene el objetivo de presionar para que se firme el fraudulento Pacto de Estado frente a la "Emergencia Climática" por el Pacto Verde Europeo de PPPSOE.
Resulta difícil entender que un país que dispone de solo 7 hidroaviones para cubrir 17 comunidades autónomas y 2 ciudades autónomas destine dinero a financiar el tranvía de Marruecos, el tren de Egipto, proyectos de género en Guinea o iniciativas de la Agenda 2030 en Bolivia.
España recauda más de 300.000.000.000€ de impuestos al año. El doble desde que gobierna Sánchez.
Pero nos han dejado sin trenes.
Nos han dejado sin mantenimiento en carreteras.
Nos han dejado sin hidroaviones.
Nos dejan sin presas.
Pero siempre hay millones de € para repartir al estudio de género en la Conchinchina.
A Iñaki Urdangarin cayeron cinco años y diez meses de cárcel. Todo lo llevó una acusación popular, Manos Limpias.
Iñaki abusó de una posición de privilegio institucional para la promoción y el beneficio profesional privado
En el caso de Begoña Gómez, la Audiencia de Madrid ha señalado que se valió de su privilegiada posición como esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para impulsar sus proyectos.
Entre otros, la obtención y codirección de su cátedra universitaria en la Universidad
El Tribunal Supremo determinó en el caso de Urdangarin que su mero parentesco ejercía una presión moral sutil pero decisiva sobre los funcionarios públicos.
Esta misma doctrina la ha aplicado la Audiencia de Madrid con Begoña Gómez. La Audiencia dictamina que el vínculo matrimonial con la presidencia del Gobierno puede constituir esa misma presión moral eficiente.
Tanto Iñaki como Begoña articularon sus actividades a través de entidades que les otorgaban una fachada de prestigio o un propósito social.
Para canalizar los fondos institucionales, Iñaki Urdangarin utilizó el Instituto Nóos, una entidad que formalmente operaba sin ánimo de lucro en el ámbito del deporte y el turismo.
Begoña Gómez se sirvió del paraguas institucional de la Universidad Complutense y de su Cátedra de Transformación Social Competitiva.
Y este paraguas le permitió presentarse ante grandes corporaciones privadas (como Indra, Telefónica o Google) desde un estatus diferente al de una ciudadana cualquiera.
Más allá del tráfico de influencias, la evolución del proceso contra Begoña Gómez ha desembocado en una acusación por malversación de caudales públicos.
Un delito por el cual Iñaki Urdangarin también terminó siendo juzgado.
Y condenado.
A cinco años y diez meses de cárcel.
El 70% de españoles cree que Sánchez conocía la corrupción, pero 5,8 millones le seguirán votando.
Un 34% de los ciudadanos analizados en el estudio apoya al Gobierno con independencia de los conocidos casos de corrupción
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