@laderechadiario No soy pro-Mandani (detesto a los comunistas) pero tengo entendido que Little Italy dejo de existir hace mucho cuando fue integrada a Chinatown
@Donpinp03934737@JEcheverriZ Y cuál es el ejemplo de gobernar para el pueblo?
Sheinbaun gobierna para sus amigotes los narcoterroristas de los carteles y de AlbaTCP. Trump gobierna para los que le financian la campaña
Aún no veo el político que gobierna para el pueblo en tus ejemplos
@CapitanBitcoin Insinuar que la activista se lo tenía merecido (ojo, no digo que lo haya visto en comentarios) no resuelve mucho la verdad, pero es real que la responsabilidad es suya por confiar en un depredador. En fin, E.P.D
@statsglobe Se agradece el dato (soy cubano), sin embargo ni me suma/resta ser blanco o negro (soy blanco) equis. Al fin y al cabo todos estamos condenados jajajaj
La historia demuestra que cuando Estados Unidos ha intervenido militarmente en un conflicto, también ha buscado influir en el orden político que surge después. Ocurrió tras la guerra hispanoamericana, cuando, a pesar de que los mambises constituían una fuerza militar y política real, con legitimidad ganada tras años de lucha por la independencia de Cuba, Washington impulsó la Enmienda Platt para garantizar sus intereses estratégicos en la isla. La realidad de la oposición cubana actual es muy distinta.
Este precedente histórico sirve de referencia para entender que resulta difícil imaginar que, en un escenario de una eventual intervención estadounidense en Cuba, Washington renuncie a asegurar sus intereses de seguridad nacional. Más aún cuando, por muy valiente y sacrificada que sea la oposición cubana actual, hoy no cuenta con una capacidad política, militar o institucional que le permita sentarse como un actor decisivo en una negociación sobre el futuro del país.
Precisamente por esa realidad, la oposición debería concentrar sus esfuerzos en preparar propuestas serias que sean compatibles con los intereses estratégicos de Estados Unidos y, al mismo tiempo, beneficiosas para Cuba. Tienen que preparar tratados, enmiendas, convenios, acuerdos de defensa, planes económicos o el nombre que quieran darles, pero deben partir de una verdad: el futuro de Cuba quedará entrelazado y marcado por la política de Washington.
Perder tiempo redactando constituciones ideales o promoviendo referéndums desconectados de la realidad geopolítica es no entender el momento histórico. Si Estados Unidos decide actuar, impulsará el marco político y de seguridad que considere necesario para proteger sus intereses nacionales, como ya ocurrió en la propia historia de Cuba. La oposición cubana debería anticiparse a ese escenario, no llegar tarde a él.
La dictadura ya comprendió esto y por ello sus propuestas económicas para tratar de sobrevivir después que pase lo inevitable💣💣💣🇺🇸.
“ESTO NO ES LA HABANA”
Hubo un momento que dejó al descubierto la diferencia entre una dictadura y un escenario donde todavía se puede hablar con libertad.
Mientras el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, denunciaba la represión, la crisis económica y la falta de libertades en Cuba, la delegación cubana comenzó a golpear las mesas e interrumpir su intervención para intentar silenciarlo.
Entonces ocurrió algo que pasará a la historia.
Cuando Bruno Rodríguez intentó frenarlo, Waltz respondió con firmeza:
“You can pound away, my friend. This is not Havana. This is the United States of America. This is the United Nations. And we will speak, we will be heard, and we will not be silenced like your own people.”
(“Golpea la mesa todo lo que quieras. Esto no es La Habana. Esto es los Estados Unidos de América. Esto es las Naciones Unidas. Y hablaremos, seremos escuchados y no seremos silenciados como ustedes silencian a su propio pueblo.”)
Esa frase resumió décadas de historia.
En Cuba, quien contradice al poder es citado, amenazado, encarcelado o empujado al exilio.
En la ONU, el representante de una dictadura intentó exportar esos métodos de intimidación. Pero allí encontró un límite.
No había un policía político para callar al orador. No había un tribunal obediente. No había un Partido Comunista imponiendo silencio.
Había un micrófono, una Asamblea General y el derecho a hablar.
Y quedó claro ante el mundo que el verdadero embargo que sufre Cuba es el que el régimen impone a la libertad de su propio pueblo.
A qué Bruno ( @BrunoRguezP ) va a la ONU? A mentir
A la ONU no le importa el pueblo de Cuba. La ONU nunca ha servido
Está muy bonito que Mike Waltz defienda las voces calladas
Pero para que servirá?
Para nada.
Es la misma muela durante años
Ya basta.
@PresidenciaCuba by
@Vhgkasparov que era de izquierda, se opusieron al voto en 1931 por miedo a que perjudicará su situación
E igualmente, el resto NO fueron méritos exclusivos de la izquierda, deberías atribuirlo más a los trabajadores y no a corrientes ideológicas (2/2)
@Vhgkasparov La abolición de la esclavitud comenzó mucho antes de que iniciaron los gobiernos/régimenes socialistas modernos, ¿su impulsor?, Gran Bretaña y luego EEUU
El voto femenino se logró mediante procesos nacionales distintos. Ah, por cierto, en España, figuras como Victoria Kent (1/2)
Tengo una duda.
Los asaltantes al cuartel Moncada en 1953, ¿eran héroes o delincuentes?
Porque, según la versión oficial, tomar un cuartel por la fuerza, disparar contra militares y tratar de derrocar al gobierno fue un acto heroico que merece monumentos, feriados y homenajes.
Ahora bien…
Si hoy un grupo de jóvenes hiciera exactamente lo mismo contra un cuartel en Cuba, ¿cómo los llamaría el régimen?
¿Héroes?
¿Patriotas?
¿Libertadores?
No.
Los llamaría terroristas, mercenarios, golpistas y los condenaría a décadas de prisión.
Entonces, ¿qué cambió?
¿El acto… o quién lo hizo?
La historia no puede medirse con dos varas. Si la violencia fue heroica en 1953, no puede convertirse en terrorismo solo porque ahora amenaza al poder. Y si hoy es terrorismo, entonces también habría que revisar el relato con el que durante más de seis décadas han justificado aquel asalto.
La coherencia es una virtud que las dictaduras nunca han podido permitirse.
Nadie fabricó la pobreza.
Durante 200 mil años de existencia humana, la condición universal fue la miseria absoluta.
Sin excepciones.
Cada generación nacía, sobrevivía lo que podía y moría joven, hambrienta y expuesta a los elementos.
Eso no fue culpa de ningún sistema económico, no había sistema económico.
La pobreza no se crea, y np se puede crear, es el punto de partida.
Lo que necesita explicación es exactamente lo contrario.
Cómo algunos dejaron de ser pobres.
Esa es la pregunta que la clase política no quiere que hagas, porque la respuesta la deja sin trabajo.
Todo el discurso redistributivo arranca de una premisa invertida.
Asume que la riqueza es el estado natural y que alguien la está robando.
Que si hay pobres es porque alguien les sacó algo, pero no podés sacarle algo a quien nunca lo tuvo.
Lo que sacó a la humanidad de la miseria no fue un plan, ni un decreto, ni fue un comité de politicos decidiendo quién recibe qué.
Fue algo mucho más simple y mucho más difícil de aceptar.
Fue gente ahorrando. Acumulando capital. Produciendo más de lo que consumía. Invirtiendo el excedente en herramientas, en máquinas, en procesos que multiplicaron lo que un solo par de manos podía hacer.
Eso solo ocurre bajo una condición: Que nadie te saque lo que producís.
Propiedad privada.
Sin eso no hay ahorro posible, porque cualquier excedente se lo lleva el más fuerte.
Y sin ahorro no hay capital, y sin capital no hay productividad.
Y sin productividad estás exactamente donde la humanidad estuvo durante 199 mil de sus 200 mil años de historia.
Antes de 1800 el ingreso promedio real de un ser humano era practicamente indistinguible del de subsistencia.
Lo que cambió no fue la inteligencia humana ni la disponibilidad de recursos naturales.
Lo que cambió fue el marco institucional, donde se respetó la propiedad y se limitó la confiscación, la riqueza apareció.
Donde no, la miseria siguió intacta.
No es tan complicado de entender.
El político necesita que creas que la pobreza tiene culpables, porque si los tiene, él se ofrece como salvador.
Su carrera entera depende de esa inversión causal.
Te convence de que la riqueza es un pastel fijo que alguien cortó mal, y que él va a cortar mejor.
Pero la riqueza no es un pastel fijo.
Se crea.
Y se crea únicamente cuando dejás a la gente producir, ahorrar e intercambiar sin que un tercero se quede con la mitad en el camino.
18va caída del SEN?
Bueno, en realidad perdí la cuenta
Necesitamos Revolución urgente, pero no una Revolución de tibios, una Revolución a la Francesa. Ya basta de esperar por Trump
Abajo la Dictadura, Libertad para los Presos Políticos, Libertad para el Pueblo. Viva Cuba