Un enfermero del Sanatorio Méndez violó a una mujer de 82 años sedada. Lo descubrieron por las cámaras. Un grado de impunidad absoluto.
Seguro era una adicta a los boliches que andaba drogada con el camisolín cortito
@losabiatodo Hay que probarse todo lo que a uno le gusta aunque sea caro, porque capaz te queda mal y por no saberlo te quedas pensando que hubiese pasado si te lo comprabas.
la vida me pide demasiado y yo solo quiero tener una red de trenes que comunique el país como corresponde en relación a la extensión de su territorio favoreciendo el turismo interno y ayudando a las economías regionales
Gano San Lorenzo de visitante
Se metió en zona de playoff
Tenemos un 9 que hace goles
Tenemos un técnico serio
Revivió Reali
Revivió Insaurralde
Tenemos todo un fin de semana por delante
El martes nos cojemos a Neymar
LA VIDA ESTA SONANDO ASI.
@facu_suarez Creo que no se trata de entender la letra, sino esa sensación de cantarla de memoria ya de adulto y darte cuenta de repente de que fa loco un dia nos vamos a mor1r de verdad
Mi hijo tenía 7 años cuando le compré su primera consola.
Era fácil. Lo ponía a jugar y yo me ponía a trabajar.
Nadie molestaba a nadie.
Así pasaron cuatro años.
Hace tres semanas su profesora me pidió una reunión.
—Su hijo es muy callado —me dijo.
—Siempre fue tranquilo —le respondí.
—No es eso. Cuando les pregunto qué hacen con su familia… él dice que juega solo.
Me quedé quieto.
—¿Solo?
—Dice que su papá trabaja y su mamá viaja. Que él juega mientras espera que lleguen.
Manejé de vuelta a casa sin música.
Entré. Mi hijo estaba frente a la pantalla con audífonos.
Apagué el televisor.
Se dio vuelta asustado.
—¿Quieres jugar algo conmigo? —le pregunté.
Me miró como si le hubiera hablado en otro idioma.
—¿Tú? ¿Conmigo?
—Sí.
—¿No tienes trabajo?
Tenía once años y ya sabía que el trabajo siempre ganaba.
Jugamos dos horas esa tarde.
Me ganó cuatro veces.
Se rio como no lo escuchaba reír hace mucho.
Esa noche, cuando fui a apagar la luz, me preguntó:
—Papá, ¿mañana también juegas?
—Sí —le dije.
No sé si lo voy a cumplir siempre.
Pero sé que si no lo intento,
cuando sea grande no va a recordar que trabajé mucho.
Va a recordar que nunca estuve.
Y eso no tiene vuelta atrás.