Cuando escucho a alguien describirme de una forma tan bonita y amorosa, me hace cuestionarme si realmente me conozco. Gracias por mirarme así, incluso cuando me cuesta a mí hacerlo.
Hay mucha gente genial en el mundo, gente que sabe querer, que sabe ser amiga, que ayuda, que cura. Gente que te carga las pilas para salir a pelear todos los días, y te recuerda que no todo está mal en este mundo.
A esa gente tienes que buscar, a esa gente tienes que cuidar.
Cada persona lleva el duelo como puede.
No como le dicen. No como esperan. Como puede.
Hay quien llora en voz alta y quien se rompe en silencio.
Quien necesita hablar de esa ausencia todos los días
y quien guarda el nombre en un cajón
porque pronunciarlo le desarma.
Hay quien recoge sus pedazos rápido
y quien tarda meses en entender
que la vida sigue aunque duela.
El duelo no tiene calendario.
No entiende de prisas ni de frases hechas.
No se cura con un “ya deberías estar mejor”.
Se atraviesa.
Se respira.
Se sobrevive.
Porque perder a alguien
no es dejar de quererle,
es aprender a quererle
de otra manera.
Y cada uno encuentra esa manera
cuando puede.
Como puede.
Por cierto, no toca, pero los VAGOS DEL SUR han vuelto a dar una lección de solidaridad y de saber comportarse en una situación límite.
Honor a toda la gente de Adamuz y distintos puntos de Andalucía que han hecho todo lo posible para echar un cable. CHAPEAU.
Estos acontecimientos me hacen pensar sobre la aleatoriedad de nuestra existencia. Cómo la vida puede cambiarte en un segundo por coger un tren. Mis pensamientos están con quienes por esa misma aleatoriedad hoy van a pasar una de las peores noches de sus vidas. Mucha fuerza.
La que cuida también necesita que la cuiden.
La que da sorpresas también necesita recibirlas.
La que piensa en todo el mundo también necesita que piensen en ella.
alguien dijo: "dejá de recordarme lo fuerte que soy cuando vengo a vos en busca de un espacio seguro para ser débil". Y esta es mi nueva frase favorita.
me preguntaron: "¿por qué es importante ser amable?", les respondí: "porque nunca se sabe quién está de luto, exhausto o apenas resistiendo. Tu amabilidad podría ser la única ternura que sientan hoy".