armoniosa, como sus lentos movimientos-.
Nîdh gîl nîn, ú-e i lhûth hen i aníron; boe ammen dîn aran.
-"Le recuerdo que este no es el baile que le prometí. Todavía nos queda otro"-.
-Por supuesto que dejaría que el monarca entrelazase sus dedos con los suyos propios, es más, la propia Nimrodel afianzó el agarre y se acercó a él hasta que sus cuerpos estuvieran pegados. Nunca antes tuvo un contacto similar pues, como le dijo hace tiempo, no conoció varón. »
*Cuando esta alzó la mano tras decir aquello, Morbaal asintió.
Tenía razón, la noche podía ser de ellos.
Buscaría entrelazar los dedos de su mano con la ajena alzada, y si esta se lo permitía apoyar la mano libre en su cintura.
Solo si la veía receptiva a su acercamiento +
Sin embargo, eso no le hacía más tímida ni más sumisa, tampoco ingenua al respecto, ¡tenía ya una edad!
Una vez la mano de Morbaal se posó en su cintura, la elfa puso la mano sobrante en el hombro de él, y así comenzarían a bailar, siendo acariciados por el agua. La escena era »
-Su voz había cambiado muy ligeramente cuando empezó a hablar en su lengua natal; era algo natural, aunque ya no tenía ningún tipo de acento. Durante su larguísima estancia en Merán, se esforzó por recordar la lengua, ya fuese escribiendo sus pensamientos o hablando consigo »
Amin hethog, le melin, ú-eirien i 'waith hen.
*Respondió en la misma lengua en que la contraria había pronunciado aquello.
No solo agradecía poder practicar su lengua natal, que tan poco solía hablar; también entendía que lo que así se hablase quedaría entre ambos, sin +
misma. Cualquier vestigio del pasado era digno de preservar-.
Man cîn bain, hîr nîn, ú-dhortho. Ú i arphen, ú i phain. Sí i dû i dhûn.
-"Está todo perfecto, mi señor, no se preocupe. Ni por eso, ni por nada. Hoy la noche es nuestra", dijo, y procedió a alzar la mano como si »
notándose bastante cómoda en presencia del monarca-.
Mae govannen vi 'wain hen, dîn le.
-Para mayor intimidad, le había hablado en su lengua natal. "Disfrute de este mundo que es suyo", un amable recordatorio de que podría hacer aquello siempre que quisiera-.
-En ese instante, no parecía existir nada más que ellos dos y un entorno idílico que les rodeaba. Nimrodel no se recostó, aunque no por ello estaba menos relajada, mas no perdió detalle del cuerpo desnudo de Morbaal-.
Qué cosas tiene la vida, eh.
-Volvió a reír suavemente, »
*Se dejó mojar, y seguidamente repitió el gesto hacia ella.
No iba a perder la oportunidad de seguirle el juego, y menos para una vez que no tenía nada de lo que preocuparse. Tras salpicarle con los dedos se recostó en el borde y esbozó una amplia sonrisa.*
No sabe cuanto +
la elfa, ¿habría alguno cerca?
Una dulce risilla le salió cuando su rostro fue salpicado, permitiéndose devolverle el gesto; controlado, para que no le diese en los ojos-.
Ups, se me escapó.
Disfruto de mi libertad, no lo dude.
-En realidad, le gustaba verle relajado; casi no parecía un lothanein corrupto. Tampoco daba la impresión de ser un rey, ahora que no estaba vestido con sus ropas extravagantes ni rodeado de soldados. Ese detalle no pasó desapercibido para »
*Esbozó una sonrisa comprensiva, antes de asentir con lentitud.*
No le puedo quitar razón. Entiendo que allí tuviese sus lujos, pero una jaula, aun de oro, sigue siendo una jaula.
Siéntase libre, disfrute, regálese el placer de saber que hoy en día la única dueño de su +
cabello, recogido en una elegante coleta alta-.
Mentiría si dijera que no me gusta. Nada se compara con la belleza de nuestra isla, por supuesto, pero este es un lugar precioso. Echaba de menos el verdor del pasto... Merán es demasiado árido para mi gusto.
-Un suspiro de alivio escapó de sus labios cuando el agua acarició su tersa piel, sin ningún tipo de imperfecciones. Los pechos de Nimrodel estaban ligeramente expuestos, ya que el agua cubría parte de ellos; por tanto, de esternón hacia arriba todo era visible, incluido su »
No hay nada que agradecer, Nimr- Señora Nimrodel.
*Y seguidamente hizo un gesto con la mano, para invitarla a entrar.
En otra situación se le habría ido la vista en un recorrido total por su anatomía, pero se forzó a mantener la mirada puesta en los ojos de la +
elfa había sido costurera demasiados años, por lo que no tuvo mayores percances-.
Con permiso.
-Poco a poco, se adentró en el agua, con cuidado de no salpicarle-.
Muchas gracias, mi señor.
-Tras esas palabras, Nimrodel dejaría cerca las toallas, ¿no era un poco extraño que hubiese traído dos? No tardó en despojarse de su vestido, dejando a la vista un cuerpo sin cicatrices y tampoco sin marcas de trabajo físico. Al fin y al cabo, la »
*Parpadeó un par de veces, y seguidamente señaló con la mano abierta frente a sí mismo.*
En ese caso adelante, por favor, acompáñeme. No seré yo quien rechace su compañía, y menos para una vez que podemos darnos el lujo de alejarnos del estrés de los asuntos de palacio.
-Una ladina sonrisa apareció en sus labios, aunque tan pronto como vino, se fue. El rostro de Nimrodel era tranquilo, tanto, como la atmósfera que les envolvía-.
No me malinterprete, mi señor. No me molesta la desnudez, creo que es algo natural y bello de admirar de seres »
No me resulta molestia, señora Nimrodel. Al contrario, si me permite una de las toallas cubriré mis vergüenzas y será un placer acompañarla.
*Ha comentado sin moverse un ápice, salvo las piernas, las cuales ha cruzado lentamente para evitar que su miembro resultase visible.*
-En cuanto se percató de quién era, se dio media vuelta. Ella llevaba un vestido ligero, y un par de toallas en sus manos para poder secarse más tarde-.
Mi señor, discúlpeme. No sabía que estaba ahí.
*¡Oh, no!
Mientras paseabas has encontrado a Morbaal bañándose desnudo en unas termas naturales.
Vuestras miradas se han cruzado, y su ceja se ha enarcado, interrogante.*
-No pasaron más que unos largos segundos hasta que Nimrodel abrió la puerta. En cuanto vio que se trataba del rey, le dedicó una reverencia, y se echó hacia un lado para que pudiera pasar-.
Majestad, adelante. ¿En qué puedo servirle?
*Un paso tras otro, con calma, se dirigió hacia los aposentos de @LostLothanein.
En su mano derecha reposa una carpeta de cuero, atada con un cordón y posteriormente, el nudo, lacrado con cera, para evitar que cualquier apertura no autorizada pasase desapercibida.
Ha golpeado+
@Morbaal -Lo que daba a entender que su estancia en Merán no fue del todo buena. Si bien tuvo a su alcance ciertos lujos que otras mujeres no, también se vio obligada a sobrevivir en un harén por demasiado tiempo-.
@Morbaal -La postura de la elfa era relajada, como nuestra de su confianza hacia el señor de las mentiras. ¿Acaso le tenía más en estima que a su propia hija? Era posible, pensó, pues Dielín no era tan pura como ella. La sangre lothanein de Nimrodel no estaba mezclada ni corrupta, algo »
@Morbaal debieron rebelarse contra usted y lo que representa. Nuestra gente, o lo que queda de ella, podrá tener un hogar digno.
Mientras tanto, bailaremos hasta que nuestros pies no puedan más... Mi señor, nada me haría más feliz. Gracias por haberme dado una oportunidad de vivir.
»