El mapa de ventaja de escaños por bloques que ha colgado Electodatos a partir de la encuesta de Sigma Dos es la radiografía perfecta de un país rehén de dos comunidades que han secuestrado su soberanía.
Cataluña, el País Vasco y, en cierta medida, Navarra son sociedades políticamente fracturadas.
Décadas de nacionalismo agitando el falso relato del agravio permanente, tolerado por los partidos mayoritarios que se han ido turnando en alianzas sin importarles las consecuencias. Hasta que ya es demasiado tarde.
El nacionalismo ha colonizado la escuela, los medios, la administración. Ha utilizado todos los resortes que tiene en su mano para imponer su doctrina. En el País Vasco, incluso el de quitar la vida a quien osase oponerse, aunque, como dice Iñaki Arteta, “hayan cerrado el departamento de matar”.
La gran victoria del nacionalismo es que ya no le haga falta. Zapatero presume de haber contribuido al final de ETA, pero la derrota fue incompleta: desaparecieron las armas, mientras su entorno político acabó normalizado y hoy Bildu es un socio parlamentario más del PSOE.
Fue una claudicación política.
La empresa nacionalista funciona hoy a pleno rendimiento en sus sedes principales y con nuevas sucursales prometedoras.
El resultado es que tenemos dos comunidades, y alguna más en camino, que reniegan del resto del país, del resto de sus ciudadanos, y que solo entienden la política como un tira y afloja permanente para sacar más privilegios.
El cupo es el ejemplo perfecto. Un sistema opaco y ventajoso para vivir a costa del resto mientras siguen vendiéndose como víctimas.
Y el problema económico está íntimamente relacionado con el de la gobernabilidad.
El PSOE ha decidido mantener el poder a cualquier precio. Prefiere depender de ERC, de Junts, de Bildu y del PNV antes que trabajar por una mayoría que refleje lo que representa el conjunto del país.
Si mañana los escaños de Silvia Orriols son imprescindibles, se convertirá en la nueva lideresa catalana a la que rendir pleitesía. Sánchez adaptará su retórica en el enésimo cambio de opinión y jugará, como buen juglar, a hacer malabares para no enfadar a nadie.
Es cierto que el sistema electoral ayuda bien poco a que los partidos apuesten por la igualdad entre españoles y el bien común real.
Tiene pendiente una gran reforma, que no puedo tratar aquí en profundidad, pero de la que tenemos que hablar.
No hay que cambiarlo para dejar de representar a grupos que están proporcionalmente bien representados hoy (el caso de los nacionalistas, contrariamente a lo que se cree), sino para evitar el agravio de que estos grupos minoritarios condicionen la gobernabilidad de todo un país.
Eliminar la representación del nacionalismo solo empeoraría la situación, pero sí debemos darle el peso que corresponde en la gobernabilidad.
Mientras tanto, el camino fácil para gobernar hoy es el de la coalición de investidura: aceptar el chantaje territorial, la financiación singular, la amnistía, el indulto o lo que haga falta con tal de no soltar la Moncloa.
Y eso tiene un coste enorme: convierte cada legislatura en una subasta permanente en la que unas minorías territoriales pueden imponer al conjunto del país un precio abusivo por sus votos.
Sumar no abandonó el Gobierno ni por las mujeres prostituidas, ni por los amaños de contratos, ni por las cloacas, van a romper por una central nuclear….
@JMLladro Don José, sin acritud
¿Sabe usted distinguir gastar dinero público para un acto PÚBLICO (para los ciudadanos) de gastar dinero público en un acto PRIVADO(para los MINISTROS)?
Parece complicado, lo sé, pero confiamos en usted y su capacidad de esfuerzo.
-Hay una pandemia y cierran el Parlamento.
-Hay un golpe de Estado e indultan y amnistían a los golpistas a cambio de votos.
-Hay una riada, abandonan a la población afectada y "si quieren recursos que los pidan".
-Hay un apagón, no dan explicaciones y tenemos que pagarlo entre todos.
-Hay un descarrilamiento con 46 muertos y el ministro de Transportes roba piezas de la vía para tratar de ocultar su responsabilidad.
-Hay una invasión de Marruecos, felicitan a Marruecos y se van de vacaciones.
La izquierda española es una desgracia.
El padre enfermo de Rajoy no podía vivir en Moncloa, pero Pedro Sánchez puede alojar a su hermano y su cuñada en Moncloa y llevarse a sus padres a La Mareta.
No han cesado al DAO de la Guardia Civil imputado.
Ni a la Directora de la Guardia Civil imputada.
Cesan a la funcionaria que dio los datos reales de la invasión.
#Marruecos
Estoy viendo que la invasión de Ceuta les ha pillado a algunos del Equipo de Opinión Sincronizada sin la suficiente información de Ferraz y están titubeantes, entre Trump y Meloni.
Esperemos que mañana a primera hora les llegue el briefing diario, ya con los lemas para tirar todo el día.
Pedro Sánchez se va de vacaciones a la Mareta con la hija imputada de un proxeneta, con el condenado de Badajoz y con sus padres.
Una residencia que el rey Hussein regaló a Juan Carlos I.
Para esto no hay memoria histórica.