Estuve deprimida durante meses y nadie lo notó. Y aun así estuve presente para la gente incluso cuando no sabía cómo estar presente para mí misma. Por eso no acepto el "estaba pasando por algo" como excusa para tratar a los demás como basura. Todos estamos pasando por algo.
Llevo 15 años como policía. Anoche detuve a un tipo. Iba a 135 km/h en una zona de 90 km/h. Zigzagueando. Me acerqué a la ventanilla, listo para ponerle una multa por conducción temeraria. Quizás incluso llevarlo a la comisaría. Cuando bajó la ventanilla, no estaba borracho. Estaba temblando. "Mi hija", jadeó. "Está en el Hospital Infantil. La quimioterapia no está funcionando. Me llamaron... me dijeron que tengo que darme prisa". Lo miré a los ojos. No se puede fingir ese terror. Doblé mi talonario de multas. "Sígueme", le dije. Volví a mi patrulla, encendí las luces y la sirena, y lo acompañé los 32 kilómetros hasta el hospital. Le abrí paso en cada intersección. Hicimos un viaje de 30 minutos en 15. Entró corriendo sin mirar atrás. Esperé en el aparcamiento una hora. Por si acaso. Salió más tarde, me vio y se acercó. Parecía demacrado. "¿Lo logré?" Pregunté. —Sí —susurró—. Pude tomarle la mano mientras se iba. Me pillaste. Intentó estrecharme la mano, pero en vez de eso se desplomó en mis brazos. A veces, servir y proteger significa sobrepasar el límite de velocidad.
Muchas veces me ha tocado decirme a mí misma "No llores, por favor, no llores" mientras comía, mientras miraba el techo, mientras caminaba sola por la calle. ❤️🩹
Lo que nunca entendí del debate sobre las cifras es a partir de qué número está mal secuestrar, torturar y desaparecer ciudadanos tipo en 8 mil no está tan mal?