Hace tiempo que no hago un hilo, pero gracias al ruido que están haciendo algunos culés, aquí llega tras los ataques al @AthleticClub y al @Atleti
un hilo necesario sobre cómo funciona el relato del FC Barcelona.
Una lección de cómo la propaganda, la falta de ética en los fichajes y el beneplácito institucional han sostenido un club en bancarrota técnica.
Abro hilo para desgranar sus artimañas.
El modus operandi con los fichajes siempre es el mismo: asfixia mediática de inicio sin poner un euro sobre la mesa.
En lugar de sentarse a negociar de club a club respetando los tiempos, activan la maquinaria mediática pro-culé para desestabilizar al futbolista desde el día uno.
Lo de poner el precio lo harán después de que su máquina de fango haya allanado el terreno.
Antes deben ponen al jugador "a los pies de los caballos".
Filtran a periódicos afines, tuiteros fanatizados e influencers desquiciados que "el jugador solo quiere vestir de azulgrana" y que "ha rechazado a otros grandes".
Generan una narrativa donde parece que el club origen le está reteniendo en contra de su voluntad.
Caso Nico Williams (verano 2024): semanas de acoso mediático, programas enteros dando por hecho su fichaje, montajes grotescos con IA vistiéndolo de azulgrana y chantaje emocional al Athletic Club.
¿La realidad?
Ni tenían margen de Fair Play ni capacidad real de pagar la cláusula de golpe sin hacer malabares o que las instituciones públicas le echaran una manita.
El caso con Julián Álvarez y el Atlético de Madrid va por la misma senda.
Filtraciones constantes en prensa afín para enturbiar el ambiente y presionar a la directiva colchonera, intentando imponer un precio de derribo o fórmulas de pago estrafalarias mediante chantaje reputacional.
¿Con la Premier hacen lo mismo?
Ni de puta coña.
Van a por Gordon, pagan los 80 millones al Newcastle y punto.
Sin filtraciones previas de "el jugador está loco por venir", sin montajes, sin presión pública.
Porque la prensa inglesa te parte la cara y el daño de imagen internacional no lo aguantan.
Con clubs españoles o sudamericanos se permiten el lujo de forzar.
Para que la narrativa cale globalmente, la maquinaria no escatima.
Usan de altavoz a gurús de las redes tipo Fabrizio Romano a golpe de filtraciones privilegiadas e interpretaciones sesgadas en medios sudamericanos abiertamente alineados para colar la idea de que "todos los cracks sueñan con ir gratis o cobrando en chapas de Alf ¿No lo sabéis? Alf ha vuelto...¡En forma de chapa!".
Hablemos del fraude de las inscripciones y los favores políticos.
Mientras cualquier club de Primera División sufre descensos administrativos o bloqueos de fichajes si se pasa un euro del límite salarial, el Barça lleva años "cayendo de pie" gracias a la flexibilidad a la carta de LaLiga.
La paradoja Tebas: un reglamento de Control Económico diseñado para ser inflexible que, sin embargo, ha visto cómo se aceptaban avales personales de la junta a última hora, prórrogas sospechosas y la venta ficticia de activos futuros para poder inscribir sobre la bocina en cada mercado.
El desparrame.
El truco de las "palancas": vender porcentajes de Barca Vision o Barça Studios a fondos fantasma que prometen pagar X millones...para luego no pagar un duro.
Dan el alta al jugador con ese ingreso teórico en el balance, y cuando la pasta no llega, se buscan otra triquiñuela para no ser sancionados.
Van con la chorra fuera y se la pela.
Pero la estratagema más rastrera para inscribir es el uso de las lesiones de larga duración.
Aprovechar bajas desgraciadas de compañeros (como las de Gavi, Christensen o Araújo) para acogerse al artículo de emergencia e inscribir sustitutos o nuevos fichajes que nada tienen que ver con la posición.
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Si yo fuese del Atleti y me duchase pensando en esto, para mí, señor Julián, está muy claro: no sale ni al Barça ni al Madrid, y por eso tiene la cláusula que tiene.
No se puede ceder a que un jugador del Atleti quiera irse al Barça o al Madrid. Si yo fuese atlético, lo que querría es que el Atleti fuese la estación final, no una estación de paso para hacer un transbordo a un equipo más grande y, encima, de mi propia liga.
El jugador que venga al Atleti tiene que entender que el Atleti es un club final. Es un club para desarrollar la mejor parte de tu carrera. Y si no, que no vengas.
Lo que no puede ser es querer firmar un pastizal, querer firmar la duración máxima de contrato y, a la vez, querer elegir dónde te vas cuando a ti te salga de la punta de los cojones. Pues no. Así no funciona.
Tendrás que ver, mientras estés bajo contrato, si también los intereses de mi club van en consonancia con los tuyos. Y si no van en consonancia, te jodes: haber firmado menos pasta y menos años.
Lo que no puede ser es que, encima, tenga que aguantar una campaña orquestada por todos los medios catalanes, todos los medios afines y todos los medios neutrales —entre comillas— para intentar que te dejen ir a un equipo al que a mí no me sale de las pelotas que vayas, sobre todo teniendo en cuenta que es competencia directa dentro de la liga.
Y sí, en este contexto es preferible menos dinero, pero que el jugador acabe fuera de mis dos principales rivales. Es lógico. Y si financieramente me lo puedo permitir, evidentemente jamás va a fichar un jugador mío por el Barça o por el Madrid. Y esto lo tienen que comprender todos los jugadores nuevos que lleguen a este club. Y el de Julián servira de ejemplo para todos. Y si no, no te firmamos.