La semana que pasó dejó varias señales que a las PyMEs les conviene mirar de cerca.
La primera es el costo del dinero. El apretón de tasas de fines de junio aflojó y las tasas cortas volvieron a ordenarse alrededor del piso del 20%. Ojo con julio igual, porque el aguinaldo trae demanda de dinero por aproximadamente $1,4 billones y el arranque del mes viene con la liquidez más tensa. Si tenés que salir a buscar financiamiento de corto plazo, el timing importa.
La segunda es la actividad. El dato grueso marea, el EMAE cayó 1,5% mensual en abril después del rebote récord de marzo, pero la tendencia-ciclo acumula 25 meses consecutivos de crecimiento y el IVA interno, ajustado por estacionalidad, creció 7% contra mayo. La dirección de fondo sigue apuntando hacia arriba, aunque el camino tenga serrucho.
La tercera es tu cliente. La mora de las familias llegó al 12,7%, la decimonovena suba mensual consecutiva, y casi el 40% de los menores de 35 con crédito vigente registra al menos un préstamo irregular. Si tu negocio depende del consumo financiado, hoy la cobranza es tan estratégica como la venta. La contracara es que el salario real del sector privado registrado creció 1,4% en abril y, si la inflación sigue cediendo, el segundo semestre puede contar otra historia. Todavía no la cuenta.
La cuarta es estructural. Dentro de la propia industria conviven textiles cayendo 35,6% y química creciendo 10,2%. La economía se está reconvirtiendo hacia donde tiene ventajas comparativas, y la pregunta dejó de ser cuándo repunta todo junto.
¿Tu empresa tiene la estructura financiera para un semestre de tasas más normales y un consumo que recién despierta? ¿Tiene claro su lugar en la reconversión?
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CC: @LuBalero
Hay semanas que se miden por lo que pasó y otras que se miden por lo que ya no puede pasar. El Central canceló todos sus repos con bancos internacionales y los pateó a septiembre de 2028, con ofertas por USD 8.250 millones para una operación de USD 6.000 millones. ¿Problemas de deuda en 2027? No, señora y señor, eso es cosa del pasado. Le ofrecieron al Central más dólares de los que buscaba y eligió no tomarlos. Durante décadas, el problema argentino fue conseguir financiamiento y esta semana la decisión fue cuánto rechazar.
No te entusiasmes por demás igual. El semestre que cerró deja la materia cambiaria aprobada con creces, más de USD 11.000 millones comprados con el tipo de cambio mayorista subiendo apenas 2% en el año, pero hay dos materias pendientes. La actividad sigue a los tumbos y la inflación, aunque de regreso al sendero bajista, arrancó el año bastante más arriba de lo que el mercado soñaba en diciembre. ¿Sirve? ¿Alcanza? Para el bolsillo todavía no. La mora de las familias sigue batiendo récords y seis de cada diez hogares dicen que el ingreso no llega a fin de mes. La luz al final del túnel cada vez más cerca, ahora hay que salir.
El segundo semestre trae la pregunta que junio dejó sobre la mesa. Cuando el dólar aprieta y el Central compra menos, ¿qué se prioriza, la estabilidad cambiaria o las tasas bajas que necesita la actividad? Hasta ahora no hubo que elegir. Ojalá siga así, aunque la historia argentina enseña que los dilemas no avisan. ¿Será el 2026 el año en que Argentina deje de mendigar financiamiento y empiece a elegirlo? ¿Estaremos más cerca de un país que deje de mirar la economía todos los días? Hoy, con los bancos haciendo fila, sí.
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CC: @LuBalero
Riesgo país por el piso y ¿refinanciación de pasivos a la vista?
EQP | Economía y Finanzas | Argentina
Deuda
El riesgo país perforó otro piso y mañana, lunes, el equipo económico muestra las cartas del programa financiero. La semana cerró con el indicador en mínimos desde 2018 y en el nivel más bajo de la era Milei, con una salvedad de calendario, el viernes Wall Street estuvo cerrado por el feriado del 4 de Julio, así que el registro refleja en la práctica el cierre del jueves. El rally de junio dejó a los bonos en dólares con ganancias promedio del 3,5%, con el tramo largo avanzando hasta 6% en el mes.
La agenda de la semana que viene es cargada. El lunes, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario de Finanzas, Federico Furiase, presentarán el programa financiero para lo que queda de 2026 y 2027, que, según adelantaron, está completamente cerrado. El jueves 9 vencen cupones y amortizaciones de Bonares y Globales por unos USD 4.500 millones, aunque con el feriado de la Independencia y sin liquidación el viernes 10, los fondos quedan disponibles recién el lunes 13. El Tesoro le comprará al Central los dólares que le faltan con sus propios pesos, sin tocar el repo recién firmado. Las reservas netas bajarán con ese pago y se recompondrán después con la operación de deuda garantizada por organismos internacionales que está en camino.
¿Cierra la cuenta grande? Furiase declaró que Argentina no necesita recurrir a los mercados internacionales en 2027. No es novedad, pero ahora hay luz para mostrar signos de que la cuenta empieza a cerrar. Asumiendo rolleo de organismos, privatizaciones generosas por USD 2.000 millones al año y la renovación de los repos del Central, todavía queda un gap de alrededor de USD 11.000 millones. ¿Se vendrán muchos préstamos garantizados? ¿Muchas emisiones locales? El lunes deberíamos tener respuestas.
Mientras tanto, la canilla corporativa sigue abierta. Las colocaciones de ONs en dólares sumaron USD 2.098 millones en junio, en 20 emisiones, en línea con abril y mayo. Vale la pena destacar a Pluspetrol con USD 450 millones a 11 años. Ese flujo sostenido de divisas vale doble en un contexto de compras más lentas del Central, y confirma que el apetito internacional por el riesgo argentino sigue vigente. El Tesoro también aprovechó para completar la emisión del Bonar 2028 por USD 2.000 millones de valor nominal, colocando el remanente a una TIR prácticamente en línea con la del mercado secundario.
Se podría decir que, luego de las noticias de esta semana, está prácticamente confirmado que la vuelta al mercado grande llega después de las urnas.
¿Serán los sobresaltos por la deuda tema del pasado?
CC: @LuBalero
Dólares que se van y dólares que entran
Entendiendo qué pasa en detalle | Economía y Finanzas | Argentina
El Peso Fuerte y el Dólar
Junio terminó siendo el mes más movido del año para el dólar, y aun así el esquema ni se inmutó. El oficial subió más de 5% en el mes y tocó máximos nominales, aunque sigue a una distancia superior al 20% del techo de la banda. La semana que cerró fue bastante más tranquila, con una suba moderada que dejó la sensación de que lo peor de la presión quedó atrás.
¿A qué se debe este movimiento?
CC: @LuBalero
(Gráfico Econométrica)
Quienes lo recorremos, sabemos que no se trata solo de aprobar.
Es un camino de transformación, de desafío personal con la superación y el crecimiento.
Es construir criterio propio y un camino de excelencia.
Breve Reflexión
Entendiendo Qué Pasa | Economía y Finanzas | Argentina
Dos años y medio de un gobierno que pone la macroeconomía primero. El orden de las cuentas públicas sigue, el orden cambiario sigue, el orden en la tasa sigue. Lo que no sigue es un país que se espanta cuando el dólar sube. En junio el dólar se despertó fuerte de la siesta y parece haber más ganadores que perdedores. El gobierno sigue comprando verdes todos los días, muy tranquilo. Muy.
Durante cinco meses, el dólar casi no se movió y, con esa calma, la tasa podía darse el lujo de correr incluso por debajo de la inflación, porque nadie exigía cobertura. Ahora, en estos días donde el dólar se desperezó al ritmo del mundo, cambió un poco la regla. El que presta pesos vuelve a exigir que le paguen el riesgo de que el dólar se mueva, y la tasa encuentra un piso más alto. El dólar, después de medio año en silencio, volvió a tener voz en la tasa.
¿Es una mala noticia? En buena medida, todo lo contrario. Que el dólar pueda moverse sin que se caiga el castillo de cartas es señal de madurez. El tipo de cambio dejó de ser un ancla rígida y pasó a actuar como un amortiguador. El problema es de timing. Ese piso más alto de la tasa aparece justo cuando la apuesta del equipo económico era que el dinero barato despertara el crédito y la economía real. Con ese enfoque, la licitación del viernes convalidó un rollover inferior al 81% y dejó pesos en la calle porque secar la plaza hasta la última gota, con las tasas cortas ya tensas, era apretar la cuerda de más. Una mano afloja lo que la otra ajusta.
El telón de fondo es 2027. Transitarlo con menos sobresaltos depende de volver al mercado, refinanciar los dólares que vencen y que las patas del esquema, reservas, rollover, dólar y tasa, se acomoden sin que ninguna salte. El upgrade y las garantías de organismos allanan el camino. Las expectativas ya anticipan una convergencia nominal hacia el 20% para el año que viene. El mapa está dibujado. Caminarlo, en un año electoral y con el viento de afuera soplando, es otra historia. ¿Será el 2026 el año en que dejemos de mirar las variables tan finas todos los días? Hoy, con la cuerda tensa pero entera, el equipo apuesta a que sí.
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CC: @LuBalero
El * del superávit de la balanza comercial.
Mejor saldo comercial de la historia. Exportaciones +34% interanual. Fiesta.
Vale la pena poner un asterisco. O dos. 👇
Recién salió mail de EQP para construir juntos EQP+.
Queremos que sea un espacio que te sume en serio; que te resulte útil cuando tengas que decidir qué hacer con tus inversiones, tu empresa, tu negocio o tu patrimonio.
Voy también por acá de forma distinta. Comentá qué sería un espacio para vos que te sume de verdad.
CC: @lubalero
El argentino le ganó al peso, pero perdió contra el dólar. Sí, así como leés.
Tenés tus verdes guardados, dormís tranquilo, te sentís ganador. Ahí está justamente el problema.
Bienvenido a "¿Dónde duerme tu dólar?" 🧵
Una guía para que tus dólares dejen de roncar abajo del colchón. Para doña Rosa y con ejemplos.
(Guardá el hilo y leelo antes de tu próxima decisión)
La semana pasada fue de las mejores del último tiempo para los activos argentinos. Para el asesor, empieza un trabajo más difícil.
El upgrade de S&P de CCC+ a B- habilitó más demanda estructural, compresión del tramo largo y una segunda parte que recién empieza. Eso es lo que se le explica al cliente que llama contento. Ahora, ¿cuánto de lo que tenías en bonos argentinos era por convicción y cuánto por inercia?
Los bonos largos volaron entre 2% y 3% en una sola rueda el jueves pasado. El que entró antes capturó; el que entra ahora paga el peaje de la noticia. ¿Todavía sirve?
¿Qué se le dice al cliente que no entiende por qué el riesgo país bajó pero el salario no recupera? Las dos Argentinas siguen ahí. La del mercado y la del changuito. Explicar eso sin perder el entusiasmo del momento es gran parte del trabajo del asesor. La fiesta del mercado viene siendo muy buena. ¿Ahora viene la mañana después?
¿Tenés el marco para navegarla? ¿O el mercado te va a decir qué hacer?
Si querés leer el análisis completo (deuda, inflación, actividad real, accionables concretos), lo tenés todos los domingos en tu mail en Entendiendo Qué Pasa (EQP). Todas las semanas sin falta, link en mi perfil.
La semana que pasó nos dejó muchas novedades, pero estas son de las más relevantes para las PyMEs.
Tu empresa se puede financiar en el mercado de capitales sin pedirle permiso a nadie. La CNV publicó las resoluciones 1145 a 1150. ¿Y ahora? Si tu empresa quiere emitir obligaciones negociables, acciones o fideicomisos financieros para inversores calificados, ya no necesita autorización previa. Sin tope de monto. Para público general, hasta 100 millones de UVAs (~USD 130M). Los fondos comunes abiertos quedaron completamente liberados.
¿Qué significa en la práctica? Que si tenés un proyecto de expansión, necesitás capital de trabajo o querés refinanciar deuda bancaria con mejores condiciones, la puerta del mercado de capitales se abrió. La decisión de cuándo y cómo salir pasó del expediente administrativo al escritorio del que maneja tus finanzas. La CNV fiscaliza después, no antes. Lógica nueva.
Ahora, abrir una puerta no es lo mismo que cruzarla. Para aprovechar esto necesitás estados financieros auditados, un prospecto armado y alguien que te asesore en la estructuración. Si tu empresa no tiene eso en orden, el momento de empezar es ahora y no cuando necesites el dinero.
En paralelo, el Central habilitó crédito en dólares para empresas que no generan divisas (Comunicación A8446). Con garantía hard dollar, tus activos en moneda dura ahora sirven de colateral para financiamiento más barato. Ojo: si facturás en pesos y te endeudás en dólares, el descalce es tuyo. La tasa es más baja, el riesgo cambiario no desapareció.
El contexto PyME tiene números más que interesantes. Las PyMEs acumulan USD 4.325 millones exportados entre enero y mayo (mayor nivel desde 2013), manufacturas industriales +32%. La Argentina que exporta no está esperando.
¿Tu empresa tiene la estructura para aprovechar el momento? ¿Sabés cómo dar el próximo paso?
Ya leíste que "La mejor nota en ocho años" fue el título de la semana. Riesgo país en mínimos, Merval +10,7%. En este hilo no desglosamos el dato, sino lo que sucede detrás.
Vamos paso a paso. Sale hilo cortito.🧵
Suba de S&P a la calificación de deuda argentina lleva el riesgo país a mínimos de ocho años; el Merval acompañó con un +10,7% la semana pasada. Euforia. Cuidado. ¿Es momento para entrar?
Depende. Te dejo tres jugadas.
🧵 Guardá el hilo y no te olvides de seguirme, que volvemos a crear contenido sobre Argentina y a comunicarlo por acá.
La mejor nota en ocho años.
EQP | Economía y Finanzas | Argentina
Breve Reflexión
La nota no fue musical esta semana, sino de rating. La calificadora de riesgo S&P se dio cuenta de que la macro argentina ya no es lo que era y subió un escalón la calificación de deuda del país. El mercado se acopló a un cambio que es de esencia y no por moda, con bonos y acciones que volaron.
Sin embargo, el país que cambió en la pantalla de Bloomberg todavía no es el mismo que cambió en la góndola. El salario real recién levanta la cabeza después de siete meses, el empleo que crece es el más precario, y la mitad del país que no tiene una Lecap en la cartera mide el cambio en otra unidad, la del changuito, la del recibo de sueldo, la de la changa que aparece o no aparece. Las dos Argentinas siguen ahí, una corriendo y la otra mirándola correr.
¿Y cuál de las dos manda? Esa es la pregunta del año, no la de la semana. El upgrade, la inflación cediendo, el colchón que arma el Tesoro, todo eso compra tiempo y espalda para llegar a octubre del año que viene en mejores condiciones. Listo entonces, ¿ya somos Suiza? Sabés que no. El partido se juega en la cancha y, cada quince días, podés ir leyendo el humor del mercado y la comunicación del equipo económico con los hechos, el menú y los resultados de cada licitación. Un colchón es tan bueno como la disciplina para no gastárselo. El punto es que quien decide en octubre no vota mirando el riesgo país. Vota mirando si llega a fin de mes.
Ahí sigue lo frágil de este momento tan positivo. Buena parte del envión es expectativa, la apuesta a que lo que se ve en los números va a aterrizar, en algún momento, en la mesa. La expectativa es poderosa mientras dura, y es lo primero que se da vuelta si tarda demasiado. ¿Cuánto de lo que hoy sostiene al rumbo es convicción y cuánto es paciencia con fecha de vencimiento? Argentina necesita una autopista para hacer negocios, no una calle llena de baches. Esta semana se asfaltaron varios kilómetros, de los buenos, de los que no se vuelven a romper fácilmente. ¿Será el 2026 el punto de inflexión del crecimiento argentino? ¿Estaremos más cerca de un país que deje de mirar la economía todos los días? Hoy, con un riesgo país que así lo indica y la inflación en retirada, el sí está más cantado que salando las heridas en la última semana.
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Un lindo colchón para dormir mejor. Eso es lo que se está comprando el Tesoro en cada licitación que alarga duration y absorbe pesos (rollover mayor al 100%). ¿Tiene sentido? ¿Para qué lo hace?
Gana tiempo.
Gana espalda.
Gana estabilidad.
Todo eso que no tenía de sobra el año pasado lo está construyendo (hace rato ya), de cara a que la volatilidad típica electoral de Argentina tenga el menor impacto posible. ¿Se puede? ¿Cómo?
Por un lado, los abultados vencimientos que tenía el Tesoro y el BCRA ya no son tales. La locura de los vencimientos a 1 día del 80% de la deuda en pesos ya no existe. El año pasado volaron las LEFIs y este año el Tesoro va haciendo un laburo de hormiga de estirar el vencimiento de la deuda pesos en cada licitación. Lo relevante de este último punto es que el mercado le está prestando al Tesoro a muy largo plazo (para lo que es Argentina), pasando por elecciones y toda la incertidumbre asociada. Colchón de aire.
¿En concreto? Para lo que a principios de año se necesitaba un 96% de rollover (próximos 12 meses), hoy se necesita un 83%. Se ganó 13% de margen. ¿Alcanza? Imposible saberlo hoy, pero sin dudas haber pasado el 38% (antes 15%) de la deuda con privados al próximo mandato presidencial es un aire que el año que viene va a soplar fresquito en la cara y va a mantener el colchón más inflado.
Cualquier ruido (político, cambiario, externo) y a esos pesos, que siempre son leña para presionar contra la tasa y el dólar (y contra los precios), les va a costar más prender el fuego si el Tesoro está lleno de agua (pesos y dólares en el Central) para apagarlo, y encima no hay leña que entregar. Cuando podés pagar, no dependés de que te presten. Es decir, menos urgencia en cada licitación. Es decir, menos poder del mercado para exigirte tasa. Es decir, más poder de negociación y cintura para el equipo económico. El que está obligado a refinanciar el 100% toma la tasa que le den; el que refinancia el 83% (hoy) porque quiere, negocia, decide.
Lo virtuoso del momento es la sostenibilidad que se respira. Todo esto se da con tasas nominales y reales a la baja, y con la deuda en pesos estable en torno al 11,5%/12% del PIB. La herencia era 26,6% del PIB en noviembre 2023.
Parece que el rumbo del equipo económico es que la secuencia se retroalimente. Vencimientos más largos y colchón de pesos afianzan la estabilidad cambiaria, la estabilidad cambiaria sostiene la baja de inflación y de tasas, y las tasas más bajas alimentan el crédito y la actividad.
Listo entonces, ¿ya somos Suiza? Sabés que no. El partido se juega en la cancha y, cada quince días, podés ir leyendo el humor del mercado y la comunicación del equipo económico con los hechos, menú y resultados de cada licitación. Un colchón es tan bueno como la disciplina para no gastárselo.
¿Cambio estructural o ventana de calma en un año sin elecciones?