Si querés subsidiar algo, entonces —salvo por las externalidades positivas— casi siempre es mejor darles los recursos directamente a las personas que querés subsidiar. No destruyas el sistema de precios y, por lo tanto, el conocimiento y los incentivos que estos transmiten sobre qué consumir, qué producir y en qué cantidad.
Darle recursos a la gente directamente, como plata en efectivo o un voucher equivalente, les permite asignar esos recursos de acuerdo con sus propias necesidades y preferencias.
Un precio, mientras tanto, les informa a los consumidores sobre la escasez de un bien y los recursos necesarios para producirlo. Cuando el precio de un bien se baja artificialmente, se alienta a los consumidores a sobreconsumirlo en relación con otros bienes, lo que lleva a un derroche.
Una transferencia directa de dinero, en cambio, soluciona el problema de ingresos de quien la recibe sin distorsionar todo el mercado.
Cambiar los precios relativos también les indica a los productores que deben subproducir o sobreproducir el bien o servicio, desviando recursos como mano de obra, capital y materias primas.
Argentina ya tiene décadas demostrando que, tal como sugiere la teoría económica básica, tratar de mantener precios artificialmente baratos lleva al sobreconsumo, la subinversión y la escasez; las retenciones, a una menor producción y menores ingresos; y los subsidios fiscales, a los déficits, la inflación y la pobreza.
Intentar deliberadamente desconectar de nuevo los precios de la energía del mundo, como propone Lousteau acá, es un fracaso por donde se lo mire. Va a llevar tanto al sobreconsumo de energía como a la subinversión en la producción y la infraestructura energética, lo que disminuirá las exportaciones y empeorará la balanza de pagos del país.
Es más, en energía, este enfoque ni siquiera es progresivo, sino que beneficia desproporcionadamente a los hogares más ricos que consumen más.
Los policymakers siempre deberían empezar preguntándose: "¿Por qué no simplemente darle la plata a la gente?". Desviarse de este principio requiere una justificación sólida y específica que vaya más allá de simplemente querer ayudar a un grupo en particular.
@Max_a_secas De acuerdo pero como haces para que los gobernadores no se coman una quita de retenciones con aumentos de impuestos locales. En parte ya está pasando.
"Podés ser la peor persona del mundo, pero mientras seas ortodoxo, sos mejor que cualquiera que no lo sea. Esto hace a la ortodoxia muy atractiva para las malas personas."
https://t.co/xh2QEPBxG2.
"Consilience" is the idea that all knowledge should eventually interlock, producing a unified understanding of reality. Below is a network showing this unity, as measured by co-citations.
It appears the humanities never received this memo, and have now reached escape velocity!
El problema para los presupuestos en educación o salud es que el país nunca sinceró sus prioridades, solo las declama demagogicamente. Todos quieren educación y salud pública de excelencia, pero después defienden también subsidios al cine o que se financie un stand para editoriales en Francfort, una agencia de noticias estatal, pauta oficial para privados, subsidios a tarifas de luz, más becarios en el Conicet, aerolínea de bandera, etc etc, y, por supuesto, mejores jubilaciones incluso para los que nunca aportaron. Y ahí es donde educación o salud quedan postergadas. Den un debate sincero por una vez en la historia.